La Vicepresidencia de Gan Pampols está trabajando en la creación de una hoja de ruta que busca «afrontar los desastres de forma eficaz y reducir sus efectos». Este plan, que se encuentra actualmente en un borrador y ha salido a audiencia pública, es parte de un esfuerzo más amplio para mejorar la gestión de emergencias en la Comunitat Valenciana.
VALÈNCIA, 7 Ago. (EUROPA PRESS) – El borrador del Plan director de análisis, anticipación y reacción ante catástrofes naturales incluye la creación de una comisión delegada que funcionará como un órgano de «dirección política». Esta comisión permitirá al Consell seguir de cerca la gestión de emergencias, con dirección a cargo de quien ocupe la Presidencia de la Generalitat, diferenciándose así de la dirección «operativa», que queda en manos del Cecopi y del Centro de Coordinación de Emergencias (CCE).
Entre las recomendaciones más destacadas se incluye la incorporación de un nivel de alerta superior para situaciones excepcionales de riesgo extremo, cada vez más frecuentes debido al cambio climático. Esta nueva categoría se denominaría «alerta negra», situada por encima de la actual alerta roja.
El documento, que abarca un total de 123 páginas, tiene como principal objetivo fortalecer la protección civil en la Comunitat Valenciana. A través de un esquema organizativo en forma piramidal, la «dirección política» estará en la cúspide, a cargo del presidente de la comisión delegada, mientras que por debajo se ubicarán los responsables del Cecopi, del CCE y del Puesto de Mando Avanzado (PMA).
Se establece que el Cecopi será convocado por el director del plan. Los integrantes de la dirección y toma de decisiones incluirán al director del plan, al director técnico en coordinación con los alcaldes de los municipios afectados, y al director del PMA, quien estará en contacto con las unidades de intervención, sanidad, seguridad y logística.
Es crucial, subraya el borrador, que cada integrante de la estructura organizativa tenga las competencias necesarias para cumplir con su función específica y que cada miembro asuma un solo rol, entendiendo claramente sus responsabilidades y relaciones dentro de la organización.
Proponer declaración de emergencia nacional
El director de la emergencia, quien es considerado la «máxima autoridad» a la hora de tomar decisiones, tendrá la responsabilidad de declarar las fases y situaciones de emergencia. Esto incluye la propuesta de declarar una emergencia de interés nacional, así como coordinar las actividades y el movilizamiento de efectivos. Podrá, además, solicitar la activación de recursos ordinarios y extraordinarios y coordinar la información a la población afectada.
Si se requiere el despliegue de recursos extraordinarios, se constituirá un comité de dirección, que incluirá a un representante autonómico de la emergencia y a un delegado del Estado. En caso de que se declare una emergencia nacional, el director del plan sería el ministro del Interior o una persona en quien este delegue.
El director técnico, que desempeñará un papel operativo de nivel superior, se encargará de activar o desactivar planes de emergencia y de evaluar los avisos para ordenar la emisión de alertas. Asimismo, tendrá la función de dirigir las actuaciones del CCE y coordinar al Cecopi y al PMA, colaborando con otros organismos públicos y privados.
También se considera la inclusión de un comité asesor que contará con la participación de todos los cuerpos de seguridad y servicios movilizados, junto a un gabinete encargado de centralizar la información sobre la emergencia y corregir posibles falsedades o información errónea. Si se detecta un fenómeno adverso, este será analizado por el CCE, que evaluará la necesidad de activar la emergencia.
En materia de alertas, se propone reducir la dependencia de decisiones subjetivas y mejorar la percepción del riesgo, considerado uno de los principales factores que comprometen la seguridad de la población. Se sugiere establecer un sistema homogéneo de colores (verde, amarillo, naranja y rojo) aplicable a todos los riesgos, además del nuevo nivel negro para situaciones de riesgo extremo.
Asimismo, se busca impulsar un sistema integral para la evaluación de riesgos, garantizando su accesibilidad tanto a la ciudadanía como a los responsables de la toma de decisiones.
