Un innovador ensayo clínico liderado por investigadores del Hospital de Ottawa y la Universidad de Ottawa ha demostrado que la prehabilitación, comúnmente conocida como «prehab», tiene el potencial de reducir la discapacidad postoperatoria en adultos mayores con fragilidad, siempre que estos puedan participar plenamente en dicho programa.
El estudio, publicado en la revista JAMA Surgery, incluyó a 847 adultos mayores con fragilidad de 13 centros quirúrgicos en Canadá. La mitad de los participantes fueron asignados aleatoriamente a un programa de prehabilitación domiciliaria, que se centró en el ejercicio y la nutrición durante un periodo mínimo de tres semanas antes de la cirugía. En contraste, el grupo de control recibió pautas generales sobre actividad física y una dieta saludable.
EJERCITARSE ANTES DE LA CIRUGÍA CAMBIA LA RECUPERACIÓN
Los resultados mostraron que aquellos participantes que completaron al menos el 75% de los ejercicios del programa de prehabilitación experimentaron niveles significativamente más bajos de discapacidad tras la cirugía, aunque en términos generales, no se observaron diferencias relevantes en las complicaciones o la discapacidad relacionadas con la intervención quirúrgica.
El doctor Daniel McIsaac, anestesiólogo y científico sénior del Hospital de Ottawa, destacó que «este estudio demuestra que los adultos mayores con fragilidad, que tienen suficiente tiempo antes de la cirugía y cuentan con el apoyo interno y externo para participar plenamente en un programa de prehabilitación, tienen mayores probabilidades de experimentar una recuperación más efectiva y menor discapacidad posterior». Además, subrayó la necesidad de continuar optimizando e integrando los programas de prehabilitación para facilitar la participación de todos los pacientes y maximizar sus beneficios.
POR QUÉ LA PREHAB ESTÁ REVOLUCIONANDO LA CIRUGÍA
El programa de prehabilitación del estudio fue desarrollado con la colaboración de expertos y pacientes, brindando a los participantes un plan personalizado de ejercicio y nutrición para realizar en casa. Este enfoque incluyó videos instructivos, una banda elástica para entrenamiento de fuerza, un podómetro para medir los pasos, cupones para suplementos de proteínas y la asistencia de un entrenador de prehabilitación mediante llamadas semanales.
Aunque la prehabilitación se está incorporando gradualmente a la atención sanitaria, persisten preguntas sobre la manera más efectiva de implementarla. Una revisión significativa de ensayos clínicos de prehabilitación a nivel global, publicada en enero de 2025, reafirmó que estos programas pueden disminuir las complicaciones y la duración de las hospitalizaciones tras la cirugía, al mismo tiempo que mejoran la calidad de vida y la recuperación física de los pacientes.
