El presidente del Gobierno ha destacado la necesidad de un pacto de Estado contra la emergencia climática, apelando a la participación de diversos sectores, incluidos partidos políticos, administraciones, comunidad científica y grupos ecologistas. «Aquellos que quieran participar van a tener la ocasión», ha afirmado, solicitando que este asunto no se polarice y quede al margen de las disputas políticas. La propuesta incluye la creación de una Agencia Estatal de Protección Civil y de Emergencias, cuya función se verá potenciada si se cuenta con más instrumentos de coordinación.
Un aspecto fundamental de esta propuesta es la atención al mundo rural. «Nuestros pueblos deben estar en primera línea de la batalla y necesitan más apoyo», ha manifestado. En esta línea, el presidente ha subrayado que las administraciones deben comprometerse a aumentar «los recursos técnicos y humanos frente a los fenómenos extremos», estableciendo equipos estables con la maquinaria adecuada para lidiar con situaciones de emergencia. «De nada sirve ahorrarse un euro en prevención si hay que gastar cien en la respuesta y mil en la recuperación», ha añadido.
32.000 millones, el gasto de no darle importancia a la prevención
Sánchez ha advertido que la falta de acción en prevención y mitigación ha llevado al Estado a desembolsar en cinco años un total de 32.000 millones de euros, una cifra que se compara con el presupuesto destinado a educación en ese mismo periodo. Además, ha señalado que esta falta de prevención ha sido responsable de 20.000 muertes por calor, el doble de las víctimas provocadas por accidentes de tráfico.
Lamentablemente, la emergencia no se limita a los incendios estivales, como se evidencia con episodios extremos de nevadas, como las de Filomena, y lluvias torrenciales que han causado estragos, como las sufridas recientemente en Valencia.
La propuesta del pacto abarca también un modelo de gestión forestal «adaptado al siglo XXI», la actualización de los planes hidrológicos, la creación de refugios climáticos y la promoción de «una cultura cívica de prevención, protección y reacción». Sánchez ha manifestado además la necesidad de «exigir a la Unión Europea una mayor acción, porque no puede haber más excusas ni más pausas». El objetivo, ha insistido, es «movilizarse como sociedad ante un frente común que trasciende las ideologías».
Con estas medidas, el Gobierno intenta dejar claro que la emergencia climática es una realidad que exige un enfoque de Estado. Aumentando los recursos destinados al pacto y creando una agencia nacional al frente de la protección civil, se busca dar un paso decisivo para anticiparse a los riesgos, minimizar daños y garantizar la protección. Nadie desea volver a ver imágenes de 400.000 hectáreas calcinadas en la España vaciada.
