MADRID, 11 Ene. (EUROPA PRESS) – Patrimonio Nacional ha adquirido durante 2025 tres óleos y un tapiz por valor de 131.851,99 euros. Las obras irán al Palacio Real de Aranjuez, al Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial y a la Real Fábrica de Tapices de Madrid, respectivamente.
A la mencionada Real Fábrica se destinará el tapiz titulado ‘La Magdalena arrepentida se despoja de sus joyas’, adquirido por 1.249,99 euros. Esta obra del siglo XVIII fue realizada con hilos de lana y seda, siguiendo los modelos de Charles Le Brun y su círculo. Su tipología coincide plenamente con otros ejemplares producidos en la Real Fábrica durante los primeros años del reinado de Felipe V.
Según Patrimonio Nacional, «los paños en tonos blancos y azules presentan los sombreados característicos de esta manufactura, al igual que el fondo marrón, idéntico al que aparece en otras obras de Patrimonio Nacional. La obra viene a enriquecer el conjunto de cuadros-tapiz conservados, incorporando además una iconografía femenina penitencial que, hasta el momento, no se encuentra representada en este formato dentro de la colección».
Por otro lado, han sido adquiridos también ‘Bocetos de San Mateo y San Lucas’, dos óleos de Francisco Bayeu y Subías por 21.000 euros, los cuales se destinarán al Palacio Real de Aranjuez. Estas obras, datadas de 1790-1791, son retratos autógrafos de las figuras de los evangelistas san Mateo y san Lucas, pensados originalmente para los frescos del Oratorio de Carlos IV del palacio, diseñado por el arquitecto Juan de Villanueva y decorado muralmente por Francisco Bayeu con la colaboración de su hermano Ramón.
Patrimonio Nacional asegura que «las obras tienen un extraordinario interés científico, pues ilustran el proceso creativo del artista en una obra de primer nivel realizada hacia el final de su carrera».
San Jerónimo Penitente por 109.602 euros
Finalmente, el tercer óleo adquirido es ‘San Jerónimo penitente’, de Michiel Coxcie, por 109.602,00 euros. Esta obra de 1568 tuvo posiblemente su lugar en la colección de Felipe II en el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial hasta la invasión napoleónica, y ahora regresará a este Real sitio.
La obra reúne todas las características de la época álgida de Coxcie (Malinas 1499-1592), en la década de los cincuenta y sesenta del siglo XVI. El pintor creó un estilo propio, combinando a la perfección el grandioso lenguaje de los principales maestros del Renacimiento italiano –Leonardo, Rafael o Miguel Ángel–, visible en la musculatura del anciano santo, con la tradición pictórica flamenca en los detalles y el paisaje.
Las fuentes de Patrimonio Nacional afirman que «en el elenco de obras de Coxcie que sigue conservando El Escorial falta esta tipología de santos solitarios de medio formato, que formaron parte de las colecciones reunidas por su fundador Felipe II. De ahí la importancia de su recuperación para este Real Monasterio».
