Xavi Pascual, el actual entrenador del Barça de baloncesto, ha confirmado su decisión de abandonar el club al final de la temporada, citando su sufrimiento personal en el cargo y un «desgaste» que le impide liderar el nuevo proyecto deportivo. En una emotiva comparecencia en el Palau Blaugrana, el técnico explicó que no se va por motivos económicos ni por conflictos con el club, sino porque siente que no tiene la capacidad necesaria para obtener victorias y que cada derrota afecta seriamente su bienestar.
Declaraciones de Pascual
En su comparecencia, Pascual manifestó: «No me voy por dinero ni por ningún problema con el club. Me voy porque no tengo lo que se necesita para ganar. Estoy sufriendo cada día. Las derrotas no me permiten ser persona y aquí sufro tres veces más».
El entrenador, que estuvo acompañado por miembros del equipo directivo como el presidente interino Rafa Yuste y el asesor Enric Masip, dejó claro que no hay «ninguna guerra» entre él y el Barça. Afirmó que su relación con el club sigue siendo «extraordinaria» y que ha trabajado de manera colaborativa con su staff desde su llegada.
Pascual, que regresó al Barça en noviembre de 2025 tras una etapa difícil entre 2014 y 2016, explicó que la clàusula de salida incorporada en su contrato fue una previsión consciente para evitar el sufrimiento que experimentó en su anterior etapa. «Yo lo pasé muy mal entre 2014 y 2016 y me prometí que no quería volver a sufrir así nunca más», reconoció.
Decisión de abandonar el club
El técnico tomó la decisión final el 16 de mayo, pero continuó trabajando en la planificación para la próxima temporada hasta el último momento. «Podía haber esperado al final de temporada y seguir mintiendo a la dirección deportiva, pero tomé la decisión valiente de explicarlo ya para que el Barça pudiera reorganizarse», explicó Pascual.
También lamentó las filtraciones sobre su salida y pidió que su despedida no genere más ruido alrededor del equipo, subrayando que su decisión responde a diferencias en la forma de entender el alto rendimiento. «El Barça tiene su funcionamiento y su dinámica, y se ha encontrado con una persona que ve las cosas de otra manera», afirmó, reiterando su deseo de que otro entrenador pueda liderar el proyecto con éxito.
Sobre el futuro del equipo
Pascual defendió el trabajo realizado junto a su staff para crear una plantilla competitiva, a pesar de las limitaciones económicas. «Hemos trabajado muy duro para intentar igualar potencias económicas más altas», comentó. A pesar de su orgullo por el trabajo realizado, reconoció que la no clasificación para los playoffs de la Euroliga le afecta profundamente: «Es la primera vez que no meto al Barça en cuartos de final y no me lo perdonaré nunca».
El entrenador fue firme en que el club no le ha despedido y que fue una decisión personal. «El Barcelona no me ha despedido, he decidido irme yo. Joan Laporta, Rafa Yuste y Enric Masip hicieron todo lo posible para convencerme de continuar», aclaró.
A pesar de su despedida, Pascual pidió unidad para afrontar el tramo final de la temporada y mencionó que tanto el equipo como el cuerpo técnico están «en la misma página» para lograr el éxito en los playoffs. «Queremos hacer este último baile juntos y terminar con victorias. Los próximos años serán muy cerca del éxito y seré muy feliz si eso pasa», concluyó, marcando el optimismo por el futuro del Barça de baloncesto.
