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Israel manipula los teléfonos móviles de Gaza para que emitan el discurso del primer ministro. Niega las acusaciones de genocidio y alega que son los palestinos quienes no quieren una solución de dos Estados.
MADRID, 26 sep. (EUROPA PRESS) – El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, se dirigió desde la Asamblea General de la ONU a los rehenes que aún permanecen retenidos en la Franja de Gaza, prometiéndoles que intentaría «traerlos de vuelta a casa». Este mensaje fue emitido no solo a través de altavoces instalados recientemente, sino también mediante todos los teléfonos móviles de la Franja, los cuales habrían sido manipulados.
Netanyahu recalcó que «gran parte del mundo no recuerda el 7 de octubre, pero nosotros sí lo recordamos», a la vez que se presentó en la ONU con un código QR en la solapa de su chaqueta que enlazaba a explicaciones sobre los motivos de la lucha de Israel y «por qué debe ganar».
Recordó los nombres de los rehenes en Gaza, señalando que 20 de los 48 están aún con vida. Se dirigió a ellos en hebreo, esperando que su mensaje llegara a través de los altavoces del Ejército israelí y la supuesta manipulación de los teléfonos móviles de la región.
«No descansaremos hasta traeros de vuelta a casa», aseguró, y reclamó a Hamás que liberara «ya» a los rehenes, advirtiendo que «si lo hacéis, viviréis. De lo contrario, Israel os perseguirá». Afirmó que si Hamás aceptara las condiciones israelíes, «la guerra podría terminar ahora mismo».
El primer ministro también utilizó su discurso para recordar las operaciones lanzadas en el último año no solo contra Hamás en Gaza, sino también contra Irán y grupos afines en la región, como Hezbolá en Líbano y los rebeldes hutíes en Yemen. «Eliminamos una amenaza existencial para Israel y una amenaza mortal para el mundo civilizado», afirmó, celebrando los bombardeos sobre la industria atómica y agradeciendo las «acciones decisivas» del presidente de EE. UU., Donald Trump.
Ni genocidio ni Estado palestino
Netanyahu advirtió que algunos líderes «se han rendido a la presión» y emiten «condenas, embargos y una guerra política y legal» contra Israel, planteando: «¿Cuándo aprenderán? No puedes apaciguar a la yihad y no escaparás de la tormenta islamista».
Cuestionó las decisiones de países como Francia, Reino Unido, Australia y Canadá de reconocer el Estado palestino, subrayando que tales gestos son «una recompensa a los mayores antisemitas que hay sobre la Tierra».
Afirmó que, frente a «la propaganda» internacional, hay datos que demostrarían que Israel no ataca directamente a la población civil y que cualquier incidente con víctimas civiles es una «tragedia», mientras que para Hamás hay una «estrategia» de utilizar a los gazatíes como «escudos humanos».
Para Netanyahu, Hamás es «una organización terrorista genocida», y rechazó las acusaciones de genocidio sobre Israel como «falsas», planteando retóricamente: «¿Un país que comete genocidio le diría a la población civil que se apartara?».
Netanyahu indicó que «casi el 90 % de los palestinos» apoyaron y celebraron los atentados de hace casi tres años, concluyendo que los problemas de paz se deben a que los palestinos «no quieren un Estado junto al de Israel, sino en lugar del de Israel».
Comparó la creación de un Estado palestino con «dar a Al Qaeda un estado a una sola milla de Nueva York después del 11-S». Y reafirmó que Israel «no se suicidará porque (otros gobiernos) no tengan las agallas de hacer frente a los medios hostiles y a las turbas antisemitas que reclaman la sangre de Israel».
Mientras tanto, coincidiendo con el discurso de Netanyahu, cientos de personas se han concentrado en Nueva York para apoyar la causa palestina. Como contrapeso, el Gobierno israelí exhibió carteles en distintos puntos de Nueva York, incluida Times Square, instando a «recordar» los atentados del 7 de octubre.
