MADRID, 11 Nov. (EUROPA PRESS) – Muchas mujeres embarazadas sufren alergias, asma o reacciones a medicamentos, afecciones que pueden afectar tanto a la madre como al bebé si no se controlan adecuadamente. A pesar de esto, existe una notable reticencia entre los obstetras a derivar a sus pacientes embarazadas a alergólogos, incluso cuando dicha derivación podría mejorar la atención. Esta preocupación fue presentada por investigadoras de la Virginia Mason Franciscan Health, una institución de salud en Estados Unidos.
El estudio fue presentado en la Reunión Científica Anual 2025 del Colegio Estadounidense de Alergia, Asma e Inmunología (ACAAI), que tiene lugar del 6 al 10 de noviembre en Orlando (Estados Unidos). Durante la investigación, se encuestó a obstetras de un gran centro médico académico. Los hallazgos revelaron que, aunque la mayoría de los médicos atienden a pacientes embarazadas en clínicas y hospitales, aproximadamente uno de cada cuatro nunca ha derivado a una paciente a un alergólogo, y casi la mitad lo hace solo una vez al año.
Retos en la Derivación a Especialistas
Las derivaciones se realizan con mayor frecuencia por sospechas de alergias a medicamentos, seguidas de casos de urticaria y asma. Muchos de los obstetras encuestados afirmaron no saber siempre cuándo debía hacerse la derivación a un especialista. Además, mencionaron las largas listas de espera para las citas como un obstáculo significativo. La mayoría indicó que desearía contar con directrices más claras y recibir mayor formación sobre cómo manejar las alergias durante el embarazo.
Importancia de la Consulta con Alergólogos
La doctora Miriam Al-Saedy, médica residente de medicina interna, autora principal del estudio y miembro de la ACAAI, comentó: «El embarazo puede modificar la forma en que el sistema inmunitario de una mujer reacciona ante las alergias o el asma». Un alergólogo puede ayudar a confirmar las alergias, orientar sobre el uso seguro de medicamentos y desarrollar un plan de atención que favorezca la salud tanto materna como fetal.
Según la alergóloga Kelly Colas, coautora del estudio y miembro de la ACAAI: «Si está embarazada y padece alergias, asma o ha tenido una reacción alérgica a algún medicamento, debería consultar con su obstetra sobre la posibilidad de que una consulta con un alergólogo le sea útil».
Cabe recordar que el alergólogo puede confirmar o descartar cualquier alergia a medicamentos, lo que permite a las mujeres embarazadas tomar con seguridad los tratamientos que necesiten. También ayuda a controlar el asma, garantizando que tanto la madre como el bebé respiren mejor, y a gestionar de manera segura la urticaria, el eccema y otras afecciones alérgicas mediante tratamientos adecuados para el embarazo.
La doctora Al-Saedy concluye: «La atención alergológica e inmunológica durante el embarazo es segura y puede marcar una gran diferencia en cómo se sienten las mujeres».
