El 35% de la población afirma haber tenido problemas de lectura en el último año, como la necesidad de alejar el libro para enfocar correctamente, según el ‘Estudio de la Visión en España 2025’, realizado por Clínica Baviera.
Presbicia, la causa más común
La causa más habitual de estas molestias es la presbicia o vista cansada, un defecto visual que afecta al 42% de la población. Este problema se produce cuando el cristalino, la lente natural del ojo, va perdiendo su capacidad de enfoque a distancias cercanas debido al envejecimiento. Según el estudio mencionado, cerca del 60% de los mayores de 40 años la padece, siendo la edad media de aparición de la presbicia a los 48 años.
Dificultades para leer y sus implicaciones
La dificultad para leer es uno de los primeros indicios de problemas de visión relacionados con el envejecimiento, y si no se trata adecuadamente, puede llevar a abandonar este hábito tan recomendable. En concreto, el 53% de las personas que padecen presbicia han notado dificultades en el último año.
La doctora Clara Martín, oftalmóloga de Clínica Baviera Madrid, afirma que «es un problema que puede afectar de forma notable a la calidad de vida, ya que puede generar dificultades en otras actividades, como coser, usar el móvil, maquillarse, revisar etiquetas o incluso jugar a juegos de mesa. Además, se puede asociar con molestias como la fatiga visual, el enrojecimiento y sequedad ocular, el lagrimeo o la sensación de arenilla».
Tratamientos disponibles
No obstante, la presbicia tiene tratamiento y existen varias técnicas quirúrgicas que permiten su corrección. «Aunque mucha gente todavía lo desconoce, hoy en día contamos con técnicas quirúrgicas muy seguras y eficaces que permiten abordar el problema, de modo que estas personas dejen de necesitar alejarse para leer o recurrir a gafas. La opción más frecuente es el implante de una lente intraocular multifocal que sustituye al cristalino envejecido, cumpliendo la función de enfoque», explica la doctora Martín.
La clínica informa que las lentes multifocales permiten al paciente recuperar un rango de visión completo (visión lejana, media y visión cercana), corrigiendo además otros problemas de visión asociados, como miopía, hipermetropía o astigmatismo, y evitando futuras operaciones de cataratas.
