BRUSELAS, 28 de mayo. – Los ministros de Asuntos Exteriores de los Veintisiete han coincidido este jueves en que el bloque comunitario debe centrarse primero en definir sus exigencias a Rusia antes de designar un posible enviado especial para negociar el fin de la guerra en Ucrania. Esta discusión se produce en medio del debate abierto por Kiev para que la Unión Europea esté presente en la mesa de negociaciones con Moscú.
En una reunión informal de los jefes diplomáticos de la UE que se celebra en Chipre, varios de ellos han rebajado las especulaciones sobre posibles nombres y subrayado que el proceso se encuentra en una fase «muy incipiente». No obstante, la gran mayoría ha apoyado la idea de designar a una persona que represente de manera institucional en unas eventuales negociaciones con Rusia.
La primera en pronunciarse ha sido la Alta Representante de la UE para Política Exterior, Kaja Kallas, quien ha advertido a los ministros comunitarios que no deben «caer en la trampa» de Moscú permitiendo que Rusia elija a los interlocutores de la Unión o veté a posibles mediadores. «Rusia quiere que caigamos en la trampa de debatir quién habla con ellos, eligiendo ya quién les parece adecuado o no», ha enfatizado Kallas, añadiendo que «la negociación es siempre un esfuerzo de equipo».
Al respecto, el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha asegurado que «lo importante no es el nombre, es el enfoque», insistiendo en que cualquier paso futuro debe estar coordinado con el Gobierno ucraniano. En todo caso, ha señalado que las conversaciones con Moscú se encuentran a aún «en una fase muy incipiente».
En una línea similar se ha expresado el ministro italiano, Antonio Tajani, quién ha defendido que la elección del nombre del negociador con Rusia no debe decidirse «ahora», sino cuando haya la oportunidad de que «estén todos juntos» para la firma de un acuerdo de paz con Moscú.
Tanto Albares como Tajani han restado importancia a la necesidad de designar un enviado especial, apuntando que «quizás no es necesario» hacerlo porque la UE ya cuenta con sus propias instituciones para ejercer ese papel, como la misma Kallas, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, o la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen.
Ucrania debe aceptar al futuro mediador
Por su parte, el jefe de la diplomacia de Bélgica, Maxime Prévot, ha instado a «debatir el contenido del proceso de negociación» y acordar «qué tipo de propuesta puede presentar la UE en la mesa de negociación», pero a la vez «definir a alguien que encarne el mensaje europeo». «Necesitamos tomar una decisión común, no solo identificar a una persona, sino también qué contenido queremos poner sobre la mesa», ha afirmado Prévot.
El ministro de Chipre, Constantinos Kombos, país que ostenta la presidencia rotatoria del Consejo de la UE, ha señalado que hay «opiniones encontradas» sobre si debe designarse un enviado especial, apuntando que el debate este jueves se centrará en establecer «los elementos fundamentales del posicionamiento» europeo para una designación que, a su juicio, deberá tomarse «al más alto nivel político».
El titular alemán, Gunther Krichbaum, ha rechazado de plano la propuesta de Putin de nombrar al excanciller Gerhard Schröder como mediador, subrayando que «las reglas del juego no las dicta Rusia». También ha insistido en que cualquier mediador deberá contar con la aceptación de todas las partes, «y sobre todo de Ucrania», cuya soberanía e integridad territorial han sido violadas.
Los bálticos recuerdan que «Putin no quiere hablar de nada»
Al ser preguntado por el asunto, el ministro de Exteriores de Estonia, Margus Tsahkna, ha avisado que «Putin no quiere hablar de nada», y que lo que hace es «aumentar la presión sobre Ucrania», mientras continúan «cada noche» los «ataques brutales» contra la población ucraniana. Por lo tanto, ha defendido que la UE debe centrarse en «cómo reforzar la posición europea».
En la misma línea, el jefe de la diplomacia lituana, Kestutis Budrys, ha insistido en que «este no es el momento de discutir quién va a participar en las negociaciones» ni «quién ocupará un lugar en la mesa», sino de debatir qué va a hacer el bloque para «aumentar la presión sobre Rusia» y proporcionar más ayuda a Kiev para que pueda «resistir estos ataques y avanzar hacia la victoria».
Desde Letonia, el secretario de Estado de Exteriores, Artjoms Ursulskis, ha reconocido que la UE debe estar presente en una eventual mesa de negociación porque «no se trata solo de la guerra entre Rusia y Ucrania, sino de la paz en Europa a largo plazo». «Debemos ser capaces de ofrecer opciones. Y eso es lo principal para nosotros», ha añadido Ursulskis.
