MADRID, 20 de mayo de 2026 – El escritor y periodista Manuel Jabois publica este jueves su cuarta novela, ‘La víspera’ (Alfaguara), un libro que explora los «silencios» que sostienen a las familias. En este sentido, Jabois defiende que «hablarlo todo es un coñazo», agregando que de su generación, gran parte del aprendizaje se produjo en la calle o en el colegio.
«Hablarlo todo es un coñazo, verbalizarlo todo… Esos padres que cogen a sus hijos, les cuentan su vida y les dicen ‘vamos a hablar de sexo’. Deja que descubra el sexo solo, tío. Me dan grima, ¿qué me vas a contar?«, ha explicado Jabois en una entrevista. Aunque reconoce que esta es su visión personal, añade que «las familias tienen que hablar evidentemente» porque «educar consiste muchas veces en hablar», sin estar en contra «de los silencios».
«No estoy en contra de los sobreentendidos, en este caso (…) No me parece pesimista. A mí nadie me cogió y … bueno, es otra generación la de los años 80. Pero todo lo que aprendí lo hice por ahí en la calle, en el colegio«, apunta.
Jabois asegura que esta novela pone al lector en un dilema al cuestionar hasta dónde se puede defender la «familia tradicional». «Pero al mismo tiempo, le plantea a la lectora y al lector un dilema endiablado. ¿Hasta dónde puedes defender tú la familia tradicional? Yo muchísimo. Ya lo he dicho, cubro crímenes. Tengo un poder muy acusado de la sangre, hay un amor como irracional por la gente más cercana«, añade.
‘La víspera’ es su cuarta novela y la primera con la que no está «a gusto» de haberla escrito. «No estoy a gusto habiéndola escrito en el sentido de que no es una historia moralmente fácil. Es una historia francamente desapacible. De hecho, por eso hay más humor que en las otras. Porque lo que estoy contando es algo bastante más oscuro», señala.
Otro de los temas que Jabois aborda es el «auge y caída» de una estrella de fútbol, representado en el personaje ficticio de Chami Palmeira. Como periodista, ha reconocido que siempre le llaman más la atención las historias «accidentadas».
«Por el morbo, porque las historias de caída son fantásticas. Como periodista ya sabes que esas cosas siempre llaman la atención muchísimo y los viajes de vuelta, cuanto más accidentados, mejor«, ha comentado.
En su caso, Jabois ha mencionado que la gente se ha hecho una imagen de él que es «mejor» de lo que realmente es, lo que atribuye a que, al escribir, lo hace «a tumba abierta».
«He escrito bastante a tumba abierta desde muy joven. He contado muchas cosas que generalmente quizás podrías no contar por pudor. Y en ese sentido, tiene mucho que ver. Más allá del personaje que tú puedas crear, físicamente o de cualquier otra manera, está el abrirse bastante», concluye.
