Los Certificados de Ahorro Energético (CAEs) ofrecen una valiosa oportunidad para propietarios de viviendas y comunidades, permitiéndoles obtener una compensación económica de entre el 5 % y el 20 % del coste de las actuaciones de rehabilitación que reduzcan el consumo energético. Esta información ha sido proporcionada por los Colegios Oficiales de la Arquitectura Técnica de Zaragoza y Huesca.
Mejorar el aislamiento en fachadas o cubiertas para aumentar la eficiencia energética, sustituir ventanas o renovar instalaciones térmicas, como calderas, sistemas de aerotermia o bombas de calor, no solo ayuda a disminuir la factura energética, sino que también puede generar un retorno económico adicional.
Cómo se transforman los ahorros en ingresos
El ahorro conseguido tras estas intervenciones puede certificarse técnicamente y transformarse en CAEs. Estos certificados forman parte de la estrategia nacional destinada a disminuir el consumo energético y las emisiones. Una vez reconocidos, pueden ser adquiridos por compañías energéticas, las cuales están obligadas por ley a cumplir objetivos de ahorro, lo que se traduce en una compensación directa para el propietario.
El papel clave del arquitecto técnico
Desde los colegios profesionales se destaca la «oportunidad real» para que las decisiones de rehabilitación sean aún más rentables, subrayando que no se trata únicamente de confort y sostenibilidad, sino también de «economía doméstica». Para que el ahorro sea reconocido, es imprescindible una justificación técnica adecuada. El arquitecto técnico tiene un papel fundamental, ya que analiza el edificio, define las soluciones, calcula el ahorro previsto y supervisa la ejecución para garantizar el cumplimiento de los requisitos del sistema.
Compatibilidad con otras ayudas públicas
Además, los CAEs pueden ser compatibles con otras subvenciones públicas destinadas a la rehabilitación energética, lo que mejora la viabilidad económica de las obras. Los colegios animan a particulares y comunidades a informarse antes de iniciar actuaciones para valorar tanto el ahorro futuro como las posibles compensaciones derivadas del sistema.
El ahorro energético que los usuarios pueden conseguir mediante la aplicación de estas medidas puede certificarse oficialmente como Certificados de Eficiencia Energética (CEE). Estos certificados también forman parte de una estrategia nacional para reducir el consumo de energía y las emisiones. Una vez reconocidos, las compañías energéticas pueden adquirirlos, compensando así directamente a los propietarios de los edificios.
