Conflicto en el X Congreso de la Lengua
MADRID, 21 Oct. (EUROPA PRESS) – El escritor Lorenzo Silva ha calificado de «deplorable» el conflicto que se ha originado entre el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, y el director de la RAE, Santiago Muñoz Machado, durante el X Congreso de la Lengua celebrado en Arequipa (Perú).
Silva, quien participó en la jornada ‘Espacio Cultura’, promovida por el PP en el Congreso de los Diputados, afirmó: «Ya lo decía Sender, en España los egos inflados crean muchos problemas. No sé qué ego inflado pesa más en este momento. El hecho de que estas dos casas no estén alineadas, persiguiendo un mismo bien, es una mala noticia«.
Crítica a las personalidades involucradas
El escritor ha tildado de «deplorable» el «choque» entre las dos instituciones, a lo que ha añadido que fueron las «personalidades» de sus directores las que generaron la controversia. Según Silva, «Las dos entidades están llamadas a colaborar porque tienen la misma misión, que es la cultura en español, un patrimonio de los españoles que va más allá de nuestras fronteras. El resultado final es lamentable«, ha comentado.
Impacto en el Congreso de la Lengua
Asimismo, ha lamentado que el X Congreso de la Lengua en Perú haya quedado empañado por el conflicto, expresando: «No hemos tenido una presentación airosa«.
El perfil adecuado para la RAE
Preguntado sobre el perfil que debe presidir la RAE, tras las palabras de García Montero, quien afirmó que la RAE está «en manos de un experto en llevar negocios desde su despacho para empresas multimillonarias», Silva defendió que lo que realmente debe considerarse no es el perfil, sino el desempeño.
«El actual director de la RAE es un catedrático de derecho y autor de libros muy estimables. Por ejemplo, tiene un libro bastante bueno sobre Cervantes«, ha sostenido.
Criterios para la dirección cultural
Por último, Silva concluyó que hay muchos criterios válidos para presidir tanto la RAE como el Cervantes, señalando: «No sé si ese es el problema realmente. No sé si el problema es, por ejemplo, que el Cervantes tiene que estar dirigido por un literato o por un gestor cultural o alguien con mucha experiencia en la enseñanza de lenguas extranjeras. Dependerá en cada momento. No creo que sea el elemento crítico», añadió, antes de recalcar que no deseaba alinearse «con nadie».
