
MADRID, 8 Abr. – El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) ha expresado su confianza en que el banco central aplicará un recorte de los tipos de interés en el futuro cercano. Sin embargo, también ha advertido que el impacto de la guerra en Irán presenta posibilidades diversas en la política monetaria, dependiendo del alcance de sus efectos.
Varios miembros del FOMC han coincido en que, si la inflación continúa mostrando un comportamiento a la baja, en línea con el objetivo de la Fed –que es la estabilidad de precios–, sería «apropiado» disminuir el rango objetivo. Cabe recordar que en la última reunión, este rango se mantuvo sin cambios entre el 3,50% y el 3,75%.
No obstante, todos los participantes en la reunión del FOMC sostuvieron que «la política monetaria no seguía un rumbo preestablecido y se determinaría reunión tras reunión». Esta fue la primera cita tras el inicio de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que ha añadido tensión a las decisiones monetarias.
En este sentido, no han descartado que en futuras decisiones se pueda optar por un aumento del precio del dinero para controlar los efectos que el conflicto pueda ocasionar a corto plazo. «Algunos participantes consideraron que existían argumentos sólidos para una descripción bidireccional de las futuras decisiones del Comité sobre las tasas de interés en la declaración posterior a la reunión. Esto reflejaría la posibilidad de que fueran apropiados ajustes al alza en el rango objetivo para la tasa de fondos federales, si la inflación se mantiene por encima de los niveles objetivo», indican las actas del banco central estadounidense.
Además, las actas revelan cierta incertidumbre respecto al desempeño del mercado laboral estadounidense en los próximos meses. Varios miembros del FOMC han pedido actuar con precaución ante los posibles efectos que la inteligencia artificial podría tener sobre el empleo.
Por último, algunos participantes señalaron que las respuestas a las encuestas empresariales y sus contactos comerciales siguen mostrando cautela en las decisiones de contratación, en medio de la incertidumbre sobre las perspectivas económicas a corto plazo y la preocupación por las implicaciones a largo plazo de la IA y otras tecnologías en el mercado laboral.
