
MADRID, 17 Abr. – La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha sostenido que las perspectivas de inflación en la zona euro, ya elevadas recientemente, se inclinan al alza, sobre todo en el futuro próximo, debido a la incierta evolución del conflicto en Oriente Próximo.
Lagarde indicó que «los riesgos para estas perspectivas de inflación se incline al alza, especialmente a corto plazo, mientras que las implicaciones a medio plazo dependerán de la intensidad y la duración del conflicto». Esta declaración se realizó ante el Comité Monetario y Financiero Internacional del Fondo Monetario Internacional (FMI).
En este contexto, la presidenta del BCE advirtió que la inflación podría ser superior a lo previsto si el aumento de los precios continúa y las revisiones salariales aumentan. Sin embargo, mantiene su confianza en que se mantendrán estables si las consecuencias de la guerra «se disipan más rápidamente».
Lagarde también destacó que el impacto de los denominados «efectos de segunda ronda»—es decir, incrementos de los precios generales tras el «shock» en los precios energéticos—y la evolución de las exportaciones hacia la zona euro serán variables clave para las previsiones de inflación.
Las proyecciones del BCE cifran una inflación general en la región europea del 2,6% en 2026, del 2,0% en 2027 y del 2,1% en 2028. Asimismo, se espera que la inflación subyacente se modere del 2,3% en 2026 al 2,2% en 2027 y al 2,1% en 2028, siendo ambas variables revisadas al alza desde diciembre pasado.
La institución europea considera que el desempeño de la actividad económica también entraña riesgos debido al conflicto, sumado a la volatilidad del entorno geopolítico. Por lo tanto, advierte que las perspectivas de crecimiento en la zona euro «se inclinan a la baja».
Lagarde también indicó que «otros riesgos surgen del endurecimiento de las condiciones financieras globales, las fricciones comerciales y otras tensiones geopolíticas, incluida la guerra injustificada de Rusia contra Ucrania». Sin embargo, destacó que el crecimiento podría elevarse si la guerra termina pronto, y si las nuevas tecnologías, especialmente con el avance de la inteligencia artificial, logran impulsar la productividad más de lo que se espera.
No desvela la próxima decisión de política monetaria
La jefa del BCE se mostró cautelosa al adelantar cuáles podrían ser las decisiones del banco central respecto a la tasa de interés, después de que en su última reunión mantuvieran los tipos en el 2%.
Aún así, la presidenta del BCE dejó claro que están «decididos a garantizar que la inflación se estabilice en nuestro objetivo del 2% a medio plazo».
