Los países de la Unión Europea han confirmado el acuerdo para la inmovilización indefinida de los 210.000 millones de euros de activos rusos congelados en territorio europeo. Este acuerdo constituye un paso previo para reforzar las salvaguardas antes de considerar la utilización de estos activos para financiar el «préstamo de reparación» a Ucrania que los líderes europeos esperan consensuar en la cumbre de la próxima semana.
Desarrollo del Acuerdo
El acuerdo obtuvo el apoyo de una «aplastante mayoría» de socios en una reunión de embajadores, y su confirmación ocurrió tras el cierre del procedimiento escrito, siendo adoptado formalmente con 25 votos a favor y dos en contra (Hungría y Eslovaquia). Fuentes europeas informan que, aunque Bélgica mantiene su negativa a que estos activos se utilicen para financiar el préstamo de reparaciones, consentió en una declaración conjunta con Malta, Bulgaria e Italia a esta primera medida. Esto se presenta como un gesto para indicar que Bélgica «no está sola» en esta situación.
El texto del acuerdo deja claro que la decisión de este viernes «no prejuzga en ninguna circunstancia» el posible uso de activos rusos inmovilizados, el cuál debe ser decidido a nivel de líderes. Esto significa que los países hubieran preferido que el asunto se tratara en la cumbre programada para la próxima semana.
Los presidentes del Consejo Europeo, António Costa, y de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, han reaccionado en redes sociales con mensajes que celebran esta decisión y expresan la intención de alcanzar un segundo acuerdo a nivel de líderes, el cual permitiría utilizar la liquidez de estos activos para cubrir el préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania.
Con respecto a estos fondos, Costa ha señalado que el «próximo paso» es asegurar las necesidades financieras de Ucrania para 2026-2027, advirtiendo que mientras continúe la «brutal guerra de agresión» por parte de Rusia, los costos para el país continuarán incrementándose.
Mecanismo de Excepción y Reacción de Rusia
La oficialización de esta decisión coincide con el anuncio del Banco de Rusia de que ha demandado a Euroclear, la entidad depositaria belga que alberga cerca de 185.000 millones de euros en activos congelados por la UE, por las pérdidas causadas por el uso «directo o indirecto» de los fondos soberanos sin su consentimiento. En respuesta, el comisario económico Valdis Dombrovskis ha afirmado que las entidades en suelo europeo están «plenamente protegidas» legalmente.
Las capitales de la UE han acordado recurrir al artículo 122 de los Tratados de la UE, lo que les permite prohibir cualquier transferencia de activos bloqueados en entidades europeas a Rusia mientras dure la guerra. Este mecanismo, que no requiere unanimidad, es una estrategia para sortear la amenaza constante de veto por parte de Hungría en decisiones importantes relacionadas con Ucrania, incluyendo la prórroga de sanciones cada seis meses.
Después de la decisión de los embajadores, el Gobierno de Viktor Orbán emitió un contundente comunicado en el que se opone a la «decisión sin precedentes» de prorrogar sanciones contra Rusia, argumentando que se está utilizando una «base legal incorrecta» para eludir la unanimidad necesaria en este tipo de decisiones. Budapest critica que la decisión sea de naturaleza «indefinida» y difícil de revertir.
En este contexto, el acuerdo avanza hacia la ratificación de los líderes para respaldar la propuesta de la Comisión Europea de utilizar la liquidez de los activos mencionados, principalmente en Euroclear, para financiar un préstamo de reparación de 90.000 millones de euros para Ucrania durante los próximos dos años. Este préstamo debería ser reembolsado por Ucrania solo si Rusia cesa la guerra y compensa económicamente por los daños causados.
Ursula von der Leyen ha recordado que la propuesta de préstamo puede prosperar con una «mayoría cualificada» de estados miembros, a pesar de la oposición de Bélgica. Mientras tanto, los 27 miembros de la UE están trabajando arduamente para fortalecer las garantías necesarias que podrían cambiar la postura belga. Costa también expresó su optimismo respecto a alcanzar un acuerdo en la cumbre del 18 de diciembre.
Recientemente, los líderes de siete países de la Unión Europea, entre ellos Irlanda, Polonia y Lituania, respaldaron en una carta a Costa y von der Leyen el uso de los activos rusos congelados, sosteniendo que es la solución «más viable» desde el punto de vista financiero y «más realista» en términos políticos.
