MADRID, 29 Abr. – Un reciente estudio de la Universidad de Oxford (Reino Unido), publicado en ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’, revela que la selección natural impulsada por el VIH incrementa la frecuencia de variantes genéticas inmunitarias protectoras. Sin embargo, la implementación del tratamiento antirretroviral (TAR) ha detenido este proceso.
El rol del sistema HLA en la inmunidad
El sistema de antígenos leucocitarios humanos (HLA) comprende un conjunto de genes que codifican proteínas en la superficie celular, las cuales son fundamentales para la regulación del sistema inmunitario. Se ha demostrado que tipos específicos de HLA están relacionados con diversos resultados de enfermedades, lo que sugiere que las infecciones pueden impulsar la diversidad genética de estos antígenos.
Estudio en KwaZulu-Natal, Sudáfrica
Los investigadores se enfocaron en la influencia del VIH-1 en las frecuencias de HLA en KwaZulu-Natal, Sudáfrica, mediando cómo la terapia antirretroviral impactó este fenómeno. Para ello, desarrollaron un modelo evolutivo-epidemiológico de frecuencias de HLA-B, ajustándolo a observaciones de cohortes de cientos de individuos durante las eras pre-TAR (1998-2005) y post-TAR (2015-2025).
Hallazgos significativos del estudio
Durante la era pre-TAR, el genotipo HLA-B materno tuvo un impacto significativo en las tasas de supervivencia del VIH-1 y en la transmisión vertical de madres infectadas a sus hijos. Sin embargo, con la introducción de la terapia antirretroviral, los efectos dependientes del HLA-B sobre la supervivencia del VIH-1 y la transmisión vertical disminuyeron considerablemente, lo que resultó en un cambio radical en la frecuencia de los alelos HLA-B.
Impacto futuro sin la terapia antirretroviral
En un escenario hipotético sin la implementación de la TAR, se proyecta que la selección natural mediada por el VIH podría duplicar las frecuencias de los alelos HLA-B protectores, al mismo tiempo que reduciría las frecuencias de los alelos HLA-B susceptibles a la enfermedad en un 38% entre 1990 y 2035. Estos hallazgos sugieren que el genotipo HLA-B influye no solo en las tasas de supervivencia del VIH-1, sino también en la transmisión vertical en ausencia de TAR. Así, la introducción de la TAR ha ralentizado de forma significativa la selección natural inducida por el VIH.
