La reina Letizia ha destacado, durante un evento institucional organizado por la Confederación Salud Mental España el 10 de octubre de 2025 en Madrid, la importancia de la lectura como una herramienta clave para poder «aprender» a verbalizar los problemas de salud mental. Este acto se enmarca dentro de las celebraciones por el Día Mundial de la Salud Mental.
En su intervención, la reina señaló que la lectura puede ayudar a las personas a «poner palabras» a lo que «se siente, a lo que duele, al daño, a la pérdida y a la incertidumbre». Este mensaje se articuló en respuesta a una intervención del psicopedagogo Calixto Herrera Rodríguez, quien había señalado en una jornada previa la creciente incapacidad de los adolescentes para expresar verbalmente las situaciones que están atravesando.
La reina Letizia enfatizó que «leer libros» no solo fortalece el léxico, sino que también cuenta con respaldo de la literatura neurocientífica que valida su efecto positivo en la función cognitiva. Aseguró que «todos los caminos, al final, llevan a los libros», resaltando la necesidad de fomentar la lectura en un contexto donde las dificultades psicológicas se están volviendo más comunes.
Durante su discurso, compartió las reflexiones de la Confederación sobre cómo se puede paliar, mitigar o curar el daño psicológico que dejan las guerras, emergencias y catástrofes naturales. «¿Es posible la recuperación? ¿Es posible paliar, mitigar o curar, en cierto sentido, ese daño psicológico, sea del grado que sea, y derive o no en una patología mental?», cuestionó la reina, dirigiendo la atención hacia los «doblemente vulnerables», como las personas con discapacidad.
La Empatía como Medicina del Alma
En el mismo evento, la ministra de Sanidad, Mónica García, hizo hincapié en la importancia de la empatía, a la que definió como «la medicina del alma», especialmente frente a situaciones catastróficas como la crisis humanitaria en Gaza. García destacó la fractura emocional que sufren tanto las víctimas directas como quienes observan la violencia y sienten rabia e impotencia ante la situación, mencionando que más de 20.000 niños han perdido la vida en este conflicto.
Además, la ministra abordó el «devastador» impacto del cambio climático, señalando que fenómenos como inundaciones y sequías no solo afectan el medioambiente sino que también amenazan la salud mental de la población. En este sentido, enfatizó que «defender la salud mental, como decís en vuestro lema, es defender la justicia social».
García también criticó la «banalización y patologización» de los malestares cotidianos, enfatizando que los problemas de salud mental no siempre son de origen psiquiátrico. «La vida no es una taza de Mr. Wonderful en la que todo es maravilloso. A veces la vida se te pone de frente, no solo catástrofes sino también convivencias personales», agregó, instando a una reflexión más profunda sobre el bienestar emocional de la población.
Respuestas Colectivas ante Crisis Comunes
Nel Anxelu González Zapico, presidente de la Confederación Salud Mental España, defendió la idea de que la acción humana puede revertir el curso de las emergencias, promoviendo la necesidad de «respuestas colectivas» ante los desafíos que afectan a la salud mental. La prevención, reforzada por la educación y la formación, debe ser la piedra angular en la atención a los afectados por crisis.
Durante el evento, Lourdes Tamurejo y Adela Montaño, representantes de la salud mental en primera persona, destacaron la importancia de crear comunidades de aprendizaje para aprovechar experiencias previas y generar conocimiento útil ante emergencias futuras. «Cuanto mayor conocimiento, mayor capacidad de respuesta», afirmaron, subrayando la necesidad de medidas preventivas que puedan aliviar el malestar psíquico.
Recalcaron que en situaciones de emergencia, la mente humana puede experimentar emociones intensas como el miedo y la incertidumbre, lo que puede desencadenar problemas de salud mental, especialmente en aquellos que ya padecen problemas previos.
