MADRID, 19 Nov. (EDIZIONES) – Hacerse un tatuaje no impide donar sangre, pero sí obliga a esperar un tiempo para garantizar la seguridad del receptor. Según los expertos, esto se debe al llamado ‘periodo ventana’, que es el tiempo que tarda en detectarse una posible infección como hepatitis, VIH o sífilis. En España, se recomienda esperar al menos cuatro meses tras hacerse un tatuaje, piercing, microblading o acupuntura antes de volver a donar. A continuación, explicamos por qué este margen es crucial para la seguridad y eficacia de cada donación de sangre, a través de una entrevista con el doctor Ygor Hermenegildo López, responsable del área de donación del Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid.
El doctor López destaca que «la razón por la que hay que esperar un tiempo después de hacerse un tatuaje para donar sangre es por el ‘periodo ventana’, que es el tiempo que existe entre el momento de la exposición al riesgo (cualquier acto que ponga en riesgo al donante de adquirir una enfermedad infecciosa, en este caso el tatuaje) y el resultado positivo de la prueba analítica». Según aclara, las enfermedades infecciosas que se consideran en estos casos son aquellas que se pueden transmitir a través de la transfusión de sangre, como la hepatitis viral B, hepatitis viral C, el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y la sífilis. «Estas son las que testamos cuando un donante dona sangre», remarca.
¿Cuánto tiempo hay que esperar para donar?
En el caso de la Comunidad de Madrid, el tiempo mínimo que debe pasar desde que se realiza un tatuaje o piercing hasta la donación es de cuatro meses. Según el doctor López, «hasta donde tengo conocimiento, este tiempo es el mismo en todas las comunidades». Sin embargo, aclara que si la colocación de pendientes se realiza en una farmacia, el donante podría ser aceptado. Esto puede variar en otros países; por ejemplo, la Cruz Roja americana establece que deben pasar tres meses desde que se ha hecho un tatuaje o piercing hasta la donación de sangre, «pero si el tatuaje se ha realizado en un lugar regulado por el Estado o se ha utilizado material de un solo uso para el piercing, el donante puede ser aceptado».
Además, el responsable del área de donación del Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid señala que esta norma también aplica al microblading, la acupuntura y otros tratamientos estéticos con aguja, «por lo que se debe esperar cuatro meses después de estos procedimientos para poder donar», insiste.
¿Cuándo no se puede donar sangre?
Más allá de los tatuajes, existen otras condiciones temporales que pueden impedir donar sangre. El doctor López menciona varias situaciones que podrían conllevar un diferimiento en la donación: «Dependiendo de la situación, el tiempo de diferimiento puede variar. Por ejemplo, si una persona ha viajado a una zona endémica de enfermedad de Chagas, debe esperar seis meses para poder donar. En el caso de las vacunas, dependiendo del tipo de vacuna, el tiempo de diferimiento también varía. Las vacunas sintéticas —como la de neumococo— permiten aceptar al donante, mientras que las vacunas con organismos atenuados —como la vacuna para el dengue— requieren esperar cuatro semanas».
Otras circunstancias que pueden provocar el diferimiento de la donación, según el doctor López, son ciertos medicamentos: «Por ejemplo, si una persona está tomando finasterida (para tratar la pérdida de cabello), no puede donar hasta pasado un mes desde la última dosis. Es importante tener en cuenta que no solo el medicamento afecta a la donación, sino también la razón por la que se está tomando. Por último, después de una cirugía mayor, se debe esperar cuatro meses para poder donar».
Criterios para ser donante de sangre
Ante esta situación, el doctor López menciona los criterios básicos para ser donante de sangre, que son los siguientes:
- Tener entre 18 y 65 años de edad.
- Pesar más de 50 kilos.
- Tener un buen estado de salud.
En este contexto, se destacan varios mitos que circulan entre la población sobre la donación de sangre. Por ejemplo, a menudo se cree que «donar sangre duele mucho»; sin embargo, el doctor López asegura que «en realidad, no duele más que un pinchazo de una analítica convencional». También se menciona la creencia de que «donar sangre causa enfermedades infecciosas», aunque destaca que la «donación de sangre es segura, ya que se utilizan materiales estériles de un solo uso, lo que elimina el riesgo de transmisión de enfermedades».
El doctor López agrega que «donar sangre no debilita», ya que después de la donación el cuerpo recupera rápidamente el volumen extraído y, si se respeta la frecuencia máxima de donación (cuatro veces al año para hombres y tres veces al año para mujeres), no debería haber ningún problema.
Finalmente, dirige un mensaje a los jóvenes: «Vuestra sangre es muy importante, vuestra sangre salva vidas. De momento, no hemos encontrado un sustituto sintético para la sangre. Es crucial esperar el tiempo recomendado para asegurar que la sangre sea segura para el receptor».
