La NASA enfrenta por primera vez en la historia de la Estación Espacial Internacional (EEI), que ha estado habitada de manera permanente desde el año 2000, la necesidad de adelantar el regreso de una misión debido a la enfermedad de uno de los astronautas a bordo del laboratorio orbital. Actualmente, siete tripulantes se encuentran en la estación, cuatro de los cuales pertenecen a la misión Crew-11 de SpaceX, y uno de ellos se encuentra enfermo, aunque se reporta «estable».
El jueves, Jared Isaacman, administrador interino de la NASA, anunció la decisión de traer de regreso anticipadamente a la tripulación de Crew-11, una medida insólita en la historia del complejo orbital. La agencia espacial detallará en las próximas horas los planes definitivos para el retorno de la tripulación, sin revelar la identidad del astronauta afectado por razones de privacidad.
Una situación inédita
La Crew-11 está integrada por Zena Cardman y Mike Fincke, de la NASA; Kimiya Yui, de la agencia espacial japonesa JAXA; y Oleg Platonov, de la agencia espacial rusa Roscosmos. Esta tripulación despegó desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, a comienzos de agosto y tenía previsto regresar a la Tierra a inicios de 2026, tras completar una misión de seis meses.
Todos los tripulantes que han estado a bordo de la EEI, incluidos los de Crew-11, han pasado por años de formación física, técnica y psicológica, diseñada para prepararlos ante las exigencias extremas del espacio, el aislamiento y las emergencias médicas. Sin embargo, es poco frecuente que una enfermedad obligue a acortar una misión completa, según los especialistas.
La enfermedad del astronauta también ha llevado a la cancelación de la primera caminata espacial prevista para este año, que estaba programada para el jueves. Aunque la estación cuenta con equipos médicos a bordo, no tiene la capacidad necesaria para realizar diagnósticos complejos. El doctor James Polk, médico jefe de la NASA, comentó: «Tenemos un conjunto robusto de equipos médicos a bordo de la Estación, pero no reemplaza el equipamiento que tenemos en tierra».
Este es un hito en la historia de la EEI, que regresará anticipadamente por motivos médicos. Antes de su existencia, en 1985, una misión soviética tuvo que cancelarse debido a la grave enfermedad de su comandante, Vladimir Vasyutin, quien padeció una prostatitis aguda en el espacio, lo que obligó a adelantar el regreso de la tripulación a la Tierra por aproximadamente dos meses.
El caso opuesto
Este escenario contrasta con lo que sucedió recientemente con la misión de certificación de la nave Starliner de Boeing. Los astronautas Sunita ‘Suni’ Williams y Barry ‘Butch’ Wilmore permanecieron en el espacio mucho más tiempo del previsto debido a fallas técnicas y fugas en la cápsula. Lo que debía ser una estancia de pocos días se extendió durante nueve meses, hasta que la NASA decidió traerlos de regreso a la Tierra a bordo de una nave de SpaceX, marcando uno de los retrasos más prolongados e inusuales de la historia reciente del programa espacial estadounidense.
Los astronautas llegaron a la estación el 6 de junio de 2024 y regresaron a la Tierra el 18 de marzo de 2025, amerizando en la costa de Florida. Ambos describieron efectos típicos de la exposición prolongada a microgravedad, como fatiga y la necesidad de readaptación músculo-esquelética, pero no reportaron condiciones graves ni no recuperables.
Ejemplo de cooperación internacional
La EEI fue inaugurada con la llegada de su primera tripulación de larga duración el 2 de noviembre de 2000 y ha mantenido presencia humana ininterrumpida desde entonces. Más de 290 astronautas y cosmonautas de 26 países han pasado por esta plataforma de cooperación científica internacional.
Aunque la EEI ha servido como un laboratorio único para investigaciones científicas imposibles de replicar en la Tierra, se prevé que concluyan sus operaciones hacia finales de esta década, aproximadamente en el año 2030, cuando se retirará de servicio para dar paso a estaciones comerciales en órbita baja. La EEI ha facilitado estudios en medicina, biología humana, experimentos sobre el comportamiento de fluidos y materiales en microgravedad, así como investigaciones sobre el crecimiento de plantas en el espacio y pruebas de nuevas tecnologías, sirviendo también como un punto clave para preparar futuras misiones a la Luna y Marte.
