RJ es un veterano del Ejército estadounidense que quedó tetrapléjico tras un accidente de motocicleta. Este año, un chip que le fue implantado en su cerebro por doctores de Miami le permitió controlar con sus pensamientos dispositivos como un ordenador o un teléfono móvil, restaurando así su autonomía digital.
El Proyecto Miami para Curar la Parálisis
Esta compleja operación fue la primera realizada por el ‘Proyecto Miami para Curar la Parálisis’, en colaboración con Neuralink, la empresa de neurotecnología fundada en 2016 por Elon Musk. Este procedimiento precedió otros dos realizados en los últimos meses en pacientes con características similares.
“Están muy felices y sienten que han obtenido un nuevo grado de libertad. En muy poco tiempo, son capaces de controlar un ratón de ordenador, su teléfono, enviar mensajes de texto y jugar a videojuegos”, señaló a EFE el director clínico del Proyecto Miami, Allan Levi.
Electrodos en el cerebro
Este centro, que forma parte de la escuela de medicina de la Universidad de Miami, en el sur de Florida, es desde enero uno de los dos sitios donde Neuralink desarrolla los ensayos clínicos de sus chips cerebrales. El otro se ubica en Phoenix, Arizona.
“Neuralink ha desarrollado tanto el chip como el robot que coloca los electrodos en el cerebro”, explicó Levi, destacando el papel de los neurocirujanos en colaborar con los ingenieros para decidir dónde implantar el chip y asegurar que los pacientes sean candidatos apropiados.
Para implantar los electrodos en la superficie del cerebro, los doctores utilizan un robot quirúrgico que les ayuda a insertar “más de 1.000 electrodos” en el cerebro.

“He estado en esto por 35 años, y para mí, es uno de los trabajos de traducción más impresionantes que he visto. Impresionante no solo por la tecnología, sino por la rapidez con la que los pacientes han obtenido beneficios”, resumió el experto.
Nueve pacientes han recibido el implante
Desde que Noland Arbaugh se convirtiera en enero de 2024 en el primer paciente en recibir el implante de Neuralink en el centro de Phoenix, la empresa ha realizado otras ocho operaciones similares, tres de ellas en Miami.
El chip procesa las señales neuronales y las transmite de forma inalámbrica a la aplicación Neuralink, que las decodifica en acciones e intenciones, permitiendo que los pacientes puedan mover con sus pensamientos dispositivos externos.
En un video publicado el mes pasado por Neuralink, se observa a uno de los participantes del ensayo clínico jugando a piedra papel o tijera con su hija pequeña, gracias a un ordenador que muestra un brazo virtual que sigue las órdenes del paciente.
El objetivo final, según Allan, será “poder usar esta tecnología para controlar un aparato para caminar o un brazo mecánico”.
Que sea accesible para la población
El proyecto se encuentra actualmente en su etapa de ensayos clínicos, lo que significa que solo un número limitado de pacientes seleccionados por Neuralink tienen acceso a él. Para ofrecerse voluntario, la empresa incluye un formulario que requiere que los inscritos cumplan una de estas cuatro condiciones: tetraplejia, paraplejia, discapacidad visual o discapacidad del habla.
Aunque la cifra de operaciones aún no ha alcanzado la decena, Allan se mostró “muy esperanzado” de que este tipo de tratamiento sea en el futuro accesible para un mayor número de personas.
Una vez terminada la etapa actual de pruebas en un pequeño grupo de pacientes, el experto indicó que el siguiente paso es presentar los resultados a la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) “con énfasis en la seguridad”. Una vez que obtengan la aprobación, demostrando la eficacia del tratamiento, se podrá comercializar, concluyó Levi, recalcando que queda “mucho menos tiempo” de lo que uno podría imaginar para que eso suceda.
