Un equipo de investigadores de la Clínica Cleveland, en Estados Unidos, ha descubierto un vínculo entre los niveles elevados de N-óxido de trimetilamina (TMAO), un compuesto que proviene de la digestión de carnes rojas y otros productos animales por parte de los microbios intestinales, y un mayor riesgo de aneurismas aórticos abdominales, que pueden resultar potencialmente mortales.
Aspectos clave del descubrimiento
Este hallazgo, publicado en la revista JAMA Cardiology, revela que el TMAO podría jugar un papel crucial en el desarrollo, progresión y gravedad de los aneurismas aórticos abdominales. Las investigaciones indican que niveles elevados de TMAO están asociados con una expansión más rápida del aneurisma y un aumento en la probabilidad de requerir cirugía.
Scott Cameron, principal autor del estudio y jefe de la sección de Medicina Vascular en la Clínica Cleveland, afirmó: «Estos resultados sugieren que controlar los niveles de TMAO podría ayudar a prevenir y tratar la enfermedad aneurismática más allá de la cirugía».
Implicaciones para el tratamiento
El descubrimiento abre nuevas posibilidades en el manejo de esta afección, que se produce por una protuberancia en la aorta abdominal. Actualmente, las opciones de tratamiento son limitadas, centrándose principalmente en la cirugía o en procedimientos de intervención percutánea. Para aneurismas de mayor tamaño, se recomienda repararlos a través de cirugía endovascular o abierta.
Stanley Hazen, director del Departamento de Ciencias Cardiovasculares y Metabólicas de la Clínica, comentó que en modelos preclínicos, se han desarrollado medicamentos que bloquean tanto el desarrollo como la ruptura de aneurismas, aunque estos aún no están disponibles para uso humano.
Hazen también señaló: «No contamos con análisis de sangre que nos permitan predecir quién desarrollará un aneurisma ni quién se recuperará. Con uno de los mayores volúmenes de casos de aorta en Estados Unidos, esperamos poder aplicar estos hallazgos para beneficiar a futuros pacientes».
La importancia de la dieta
Finalmente, se subraya la necesidad de compartir estos resultados para resaltar la relevancia de la dieta en la prevención y tratamiento de pacientes con dilatación aórtica o aneurismas en etapas iniciales. Esto contrasta con la práctica clínica actual, que a menudo se limita a la monitorización hasta que se requiere cirugía.
