GRANADA 23 Oct. (EUROPA PRESS) – La Fiscalía de la Comunidad de Andalucía, con sede en Granada, ha emitido un decreto este jueves para incoar diligencias tras haber recibido diversas denuncias relacionadas con los defectos en la prestación sanitaria de Andalucía en relación con los cribados de cáncer de mama que pudieran corresponder a un «defectuoso funcionamiento» o aplicación del proceso asistencial integrado del cáncer de mama.
La Fiscalía ha remitido a la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía copia de las denuncias presentadas hasta ahora para que informe sobre los hechos, las «medidas adoptadas para la reparación del daño de las víctimas» y sobre la prevención de hechos futuros similares, tal como ha detallado en una nota de prensa.
Las denuncias presentadas sobre estos hechos han sido de la Asociación Del Defensor del Paciente, que ha ido ampliando con varios casos particulares de afectadas, junto a Adelante Andalucía e IU-Convocatoria por Andalucía.
El Defensor del Paciente solicitó a la Fiscalía que actuara contra el Servicio Andaluz de Salud (SAS) por «dejación de funciones». Esta entidad sostiene que se ha producido una «clara dejación de funciones» que ha puesto en «grave riesgo» a las mujeres, quienes pueden agravarse, extenderse o perder como mínimo sus pechos por la acción negligente de la Junta de Andalucía.
En su petición a la Fiscalía, el Defensor del Paciente argumenta que «cuando se pone un programa de detección o prevención, hay que cumplirlo sin excusas ni retrasos». El incumplimiento de estos programas solo cuesta sufrimiento y dinero a la sanidad pública. La consejera ha reiterado su petición «a las mujeres que puedan estar en esta situación, independientemente del número, que se pongan en contacto con el SAS para entrar en ese circuito preferente una vez revisada su historia».
Izquierda Unida formalizó su denuncia por los «errores graves» en el programa de cribado de cáncer de mama en el sistema público de salud de Andalucía, considerando como «implicados» a los tres últimos consejeros de Salud de la Junta: Rocío Hernández, que actualmente ostenta el cargo; Catalina García (ahora consejera de Sostenibilidad de Medio Ambiente); y Jesús Aguirre (actual presidente del Parlamento autonómico).
En la denuncia, con fecha 6 de octubre, se señalan que los hechos acontecidos apuntan «indiciariamente a la comisión de múltiples delitos», como «homicidio imprudente en comisión por omisión», «lesiones imprudentes en comisión por omisión» y «omisión del deber de prestar servicios sanitarios».
Respecto al primero de los supuestos «delitos», se señala en la denuncia que, de los hechos relatados, se puede desprender que, debido a «un fallo sistémico en la gestión sanitaria», no se ha realizado el seguimiento adecuado en los casos catalogados como «no concluyentes» o «dudosos» en el programa de cribado de cáncer de mama.
La asociación de mujeres con cáncer de mama Amama y otras organizaciones han apuntado que la falta de diagnóstico precoz ha provocado que el «cáncer de mama evolucione y, en algunos casos, lleve al fallecimiento de pacientes». La detección temprana es fundamental, ya que un diagnóstico a tiempo mejora drásticamente las tasas de supervivencia, permitiendo un tratamiento más efectivo; el programa de cribado de cáncer de mama depende de la gestión de la Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía.
Se expone que el programa de cribado de cáncer de mama depende de la gestión de la Consejería de Salud y Consumo de la Junta, por lo que cualquier «omisión o retraso en la revisión de resultados no concluyentes constituye una falta de diligencia en la gestión pública».
De haberse producido el fallecimiento por cáncer de mama de alguna mujer que se haya sometido al cribado y haya recibido un resultado dudoso sin el seguimiento correspondiente, se estaría ante un supuesto de homicidio imprudente, en los términos recogidos en el apartado 1 del artículo 142 del Código Penal, en combinación con el artículo 11, por concurrir la acción por omisión y la relación de causalidad entre la inacción y el daño causado.
En cuanto al posible delito de «lesiones imprudentes en comisión por omisión», la denuncia recoge que esta omisión ha expuesto a las mujeres afectadas a un «riesgo grave para su salud», al retrasar la detección de posibles lesiones malignas que, de haberse diagnosticado a tiempo, podrían haberse tratado con procedimientos menos agresivos y con mejor pronóstico.
En el caso de Adelante Andalucía, se reclama la investigación de unos hechos que enmarca en «una conducta indiciariamente constitutiva» de tres tipos delictivos: lesiones por imprudencia grave, homicidios por imprudencia grave, dejación de funciones del servicio público y, subsidiariamente, en este último supuesto se señala también la posible comisión del deber de prestar servicios sanitarios, conforme a los artículos 152, 142, 409 y 196 del Código Penal.
La denuncia de Adelante se dirige contra la actual consejera de Salud y Consumo, Rocío Hernández; su antecesora en el cargo y actual consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Catalina García; la viceconsejera de Salud, María Luisa del Moral; y la gerente del SAS, Valle García.
