Un nuevo estudio del Instituto Español de Oceanografía del Centro Nacional del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IEO-CSIC) ha revelado que la estratificación oceánica profunda también responde al calentamiento global. Investigadores han analizado más de 2 millones de perfiles de temperatura y salinidad, confirmando que el océano interior interactúa activamente con la variabilidad climática.
Impactos del Cambio Climático en el Océano
Los efectos de la variabilidad y el cambio climático sobre la estratificación oceánica están llegando a profundidades significativas, evidenciando que el calentamiento global “no solo afecta a las capas superficiales, sino también al interior, más allá de los 1.000 metros”. Según el IEO, el océano “absorbe en torno al 93% del exceso de calor” generado en el sistema climático, lo que lo convierte en un regulador clave del clima de la Tierra.
Esta capacidad del océano para almacenar y redistribuir calor, carbono, oxígeno y nutrientes depende de su estructura vertical, que controla el intercambio entre las capas superficiales y profundas. La estratificación, es decir, la organización vertical de las capas de agua, regula cómo se produce este intercambio, y aunque su papel es crucial, los efectos del cambio climático sobre ella son “poco conocidos y considerablemente inexplorados”.
Más de 20 Años de Datos de la Red Argo
Los científicos han estudiado 20 años de datos recopilados por la red internacional de boyas Argo, la cual mide la temperatura y la salinidad del océano a nivel global. Se han analizado más de 2 millones de perfiles desde la superficie hasta más de 1.000 metros de profundidad, permitiendo obtener “una visión más completa y desconocida de cómo cambia la estructura interna del océano en capas profundas”.
El análisis revela que “la estratificación del océano cambia de forma sistemática y a escala global”, con variaciones que pueden ocurrir tanto de una estación a otra como a lo largo de décadas.
Cambios Relacionados con El Niño y La Niña
Los cambios observados están estrechamente vinculados a los principales patrones de variabilidad climática, como las oscilaciones de las corrientes marinas de El Niño y La Niña, lo que indica que “el océano profundo responde activamente a las mismas fuerzas que influyen en el clima superficial”. Raquel Somavilla, investigadora del IEO-CSIC y autora principal del estudio, destaca que se ha asumido tradicionalmente que, más allá de la capa superficial, “la estructura del océano cambiaba lentamente”. Sin embargo, sus resultados sugieren que la estratificación del océano profundo “es una parte activa y dinámica del sistema climático” y responde a los mismos patrones de variabilidad que afectan a la superficie.
Este descubrimiento invita a repensar el papel de la estratificación profunda, que, lejos de ser una masa de agua estática, es “sensible y en rápida evolución, con un papel determinante en el sistema climático”. Somavilla afirma que “este hallazgo abre nuevas vías para investigar cómo esta variabilidad afecta a los ecosistemas marinos, los ciclos del carbono y los nutrientes, y los patrones climáticos globales”.
Nuevas Claves sobre Carbono, Oxígeno y Nutrientes
La investigación establece un nuevo estándar de la variabilidad de la estructura vertical del océano basado en observaciones, lo cual permitirá evaluar hasta qué punto los modelos climáticos representan realísticamente esta variabilidad desde las capas superficiales a las profundas. Según la experta, “este trabajo proporciona una referencia observacional clave” para evaluar la precisión de los modelos climáticos en relación con la estructura vertical del océano.
La evidencia científica indica que tanto la variabilidad natural asociada a El Niño como el calentamiento provocado por la actividad humana están modificando la estructura térmica del océano, un factor clave para comprender la evolución futura del sistema climático terrestre.
