El 28 de agosto de 2025, el Ejército de Israel lanzó bombardeos en el sur de Líbano, apuntando a «múltiples infraestructuras terroristas» y «lanzaderas» del partido-milicia chií Hezbolá, a pesar de un alto el fuego establecido a finales de noviembre de 2024. Hasta el momento, no se han reportado víctimas como resultado de estos ataques.
Contexto del Conflicto
Según un comunicado emitido por el Ejército israelí, las infraestructuras terroristas y las lanzaderas atacadas constituían una violación de los acuerdos existentes entre Israel y Líbano. No obstante, hasta ahora, ni el Gobierno libanés ni Hezbolá han emitido declaraciones en respuesta a estos recientes bombardeos.
Fuentes del diario libanés ‘L’Orient-Le Jour’ informaron que los ataques se dirigieron a los alrededores de Mahmudiyé y Aichiyé, así como al valle de Berghoz. A pesar del alto el fuego, Israel ha llevado a cabo varias oleadas de bombardeos, justificando que su objetivo es neutralizar las actividades de Hezbolá y sosteniendo que esto no infringe el acuerdo de paz.
Reacciones Internacionales y Situación Actual
Ambos, las autoridades en Beirut y el grupo Hezbolá, han criticado estas acciones, que también han sido condenadas por la ONU. El cese de hostilidades, que se formalizó tras meses de combates que comenzaron tras los ataques del 7 de octubre de 2023, estipulaba que ambas partes debían retirar sus efectivos del sur de Líbano. Sin embargo, informes indican que el Ejército israelí ha mantenido cinco puestos en el territorio libanés, lo que perpetúa la tensión en la región.
El conflicto entre Israel y Hezbolá ha sido una fuente constante de desestabilización en Oriente Próximo, y estos recientes desarrollos demuestran que la paz sigue siendo un objetivo elusivo en la región.
