Aspira a un beneficio neto ajustado de 7.600 millones y a un Ebitda de 18.000 millones al final del periodo. Iberdrola ha anunciado una aceleración en sus inversiones brutas, que alcanzarán los 58.000 millones de euros entre 2025 y 2028. Este incremento del 30% en comparación con el periodo 2021-2024 refuerza su apuesta estratégica hacia los negocios regulados de las redes, con un foco específico en el Reino Unido y los Estados Unidos, que concentrarán dos tercios del esfuerzo inversor del grupo.
MADRID, 24 (EUROPA PRESS)
De la cifra total de inversión, los socios de la compañía contribuirán con 8.000 millones de euros, elevando así la inversión neta de Iberdrola a 50.000 millones de euros. La compañía ha presentado su nueva ‘hoja de ruta’ en su Capital Markets Day celebrado en Londres, donde el Reino Unido se posiciona como el principal destino con 20.000 millones de euros, seguido de los Estados Unidos con 16.000 millones de euros.
Comparativamente, la Península Ibérica tiene asignados 9.000 millones de euros (el 15% del esfuerzo inversor), Brasil recibirá 7.000 millones de euros y otros países de la UE y Australia recibirán 5.000 millones. Del total de 58.000 millones, un 85% será destinado a países con ‘rating A’, que poseen marcos regulatorios estables y atractivos.
En términos específicos, se destinarán 37.000 millones de euros al negocio de redes. De esta cantidad, 25.000 millones se centrarán en las redes de distribución y 12.000 millones en la red de transporte. Estas inversiones se concentrarán en mercados que están bajo marcos regulatorios cerrados o en negociaciones avanzadas, donde se espera una rentabilidad media (ROE) del 9,5%.
Con estas acciones, Iberdrola prevé que su base de activos regulados alcance los 70.000 millones de euros para 2028, de los cuales 50.000 millones corresponderán a la red de distribución y 20.000 millones a la red de transporte al final del periodo.
En cuanto al negocio de energías renovables y clientes, la compañía tiene la intención de invertir 21.000 millones de euros. De esa cifra, el 38% irá destinado a la eólica marina, un 24% a la eólica terrestre, un 10% a almacenamiento y otro 10% a energía solar. Cabe destacar que el 75% de estos proyectos ya se encuentran en construcción.
Con esta estrategia centrada en las redes como motor de crecimiento, la eléctrica espera alcanzar un Ebitda de 18.000 millones de euros en 2028, lo que representa un aumento de 3.000 millones respecto a 2024. Además, la compañía establece el objetivo de lograr que el 75% del Ebitda no dependa de los precios energéticos para 2028.
Asimismo, busca alcanzar un beneficio neto ajustado de 7.600 millones de euros para 2028, lo que significaría 2.000 millones más que el récord de 5.530 millones logrado en 2024. El presidente de la eléctrica, Ignacio Sánchez Galán, enfatizó que este plan tiene como propósito «transformar el perfil de Iberdrola hacia una empresa más regulada, con las redes como vector de crecimiento».
Este plan estratégico se apoya en una sólida estructura financiera que permite a la compañía mantener niveles de rating de crédito en ‘BBB+’. Este logro se debe a la alta diversificación de sus fuentes de financiación y negocios, así como a una estructura financiera robusta, donde un 73% de la deuda es a tipo fijo y a largo plazo, complementada por una gestión activa de la liquidez.
Iberdrola, que recientemente realizó una ampliación de capital de 5.000 millones de euros, tiene también en mente un plan de rotación de activos y alianzas por un total de 13.000 millones de euros, de los cuales se ha completado un 75%. Como resultado de todo ello, se prevé que la empresa genere un flujo de caja de 52.000 millones de euros durante el periodo, impulsado por las nuevas inversiones.
MÁS DE 100.000 MILLONES EN INVERSIONES HASTA 2031
Adicionalmente, Iberdrola ha reafirmado sus perspectivas para el horizonte de 2031, con un enfoque en un crecimiento predecible y una aceleración en la electrificación. Se prevén inversiones de más de 45.000 millones de euros para el trienio 2029-2031, lo que suma un total de aproximadamente 103.000 millones de euros en los próximos siete años, con el objetivo de continuar incrementando resultados en al menos un dígito medio/alto y mantener la solidez financiera y el dividendo creciente.
La ‘hoja de ruta’ para 2031 estará focalizada en países con ‘rating A’, priorizando el Reino Unido y los Estados Unidos. De los 45.000 millones contemplados para ese trienio, 30.000 millones serán destinados específicamente a redes, lo que permitirá situar su base de activos en más de 90.000 millones en 2031.
CREACIÓN DE 15.000 EMPLEOS
Por otra parte, Iberdrola tiene la previsión de crear 15.000 nuevos puestos de trabajo a nivel mundial en los próximos cuatro años, mientras que se realizarán compras por un valor de 65.000 millones de euros con miles de proveedores, sosteniendo más de 500.000 puestos de trabajo en la cadena de valor.
Asimismo, la compañía contribuirá con más de 40.000 millones de euros a las arcas públicas de los países donde opera hasta 2028. Como parte de su compromiso con la innovación, Iberdrola destinará 1.600 millones de euros en I+D+i durante este periodo.
