MADRID, 10 Sep. (EUROPA PRESS) – El virus respiratorio sincital (VRS) se ha convertido en una causa común de infecciones respiratorias en niños pequeños, generando aproximadamente 245.000 ingresos hospitalarios al año en Europa. Aunque se conoce ampliamente que los bebés prematuros y los niños con enfermedades crónicas tienen un riesgo elevado de sufrir complicaciones graves debido al VRS, también se ha observado que los niños menores de tres meses son particularmente vulnerables. Sin embargo, aún no se han aclarado del todo las tasas de enfermedades graves en niños que estaban sanos previamente.
El riesgo de complicaciones por VRS en niños
Los bebés sanos nacidos a término presentan un riesgo significativo de necesitar cuidados intensivos o una hospitalización prolongada, especialmente durante los primeros tres meses de vida, si se contagian de VRS. Esta información se revela en un exhaustivo estudio de registro llevado a cabo por el Instituto Karolinska de Suecia y publicado en ‘The Lancet Regional Health – Europe’.
El estudio indica que el grupo más numeroso de niños que requirió cuidados intensivos o que estuvo hospitalizado durante largo tiempo eran aquellos menores de tres meses, previamente sanos y nacidos a término. Los investigadores analizaron datos de más de 2,3 millones de niños nacidos en Suecia entre 2001 y 2022 para identificar quiénes corren mayor riesgo de sufrir complicaciones graves o de morir a causa de una infección por VRS.
Giulia Dallagiacoma, primera autora del estudio y médica del Departamento de Epidemiología Médica y Bioestadística del Instituto Karolinska, señala: «Al diseñar estrategias de tratamiento, es importante tener en cuenta que incluso los bebés sanos pueden verse gravemente afectados por el VRS». Además, Dallagiacoma destaca que «la buena noticia es que ahora existe un tratamiento preventivo para los recién nacidos y una vacuna para las mujeres embarazadas».
El 1,7% de los niños del estudio fue diagnosticado con infección por VRS. De ellos, poco menos del 12% (4.621 niños) presentó una enfermedad grave. La mediana de edad de los niños que necesitaron cuidados intensivos fue de poco menos de dos meses y la mayoría de ellos no padecía ninguna enfermedad subyacente.
Los investigadores también identificaron varios factores que incrementan el riesgo de necesidad de cuidados intensivos o muerte. Los niños nacidos en invierno, aquellos que tienen hermanos de entre 0 y 3 años o gemelos presentaron un riesgo aproximadamente tres veces mayor. Por otro lado, los niños con bajo peso al nacer tienen un riesgo casi cuatro veces superior. De igual manera, aquellos con afecciones médicas subyacentes mostraron un riesgo más de cuatro veces mayor de enfermedad grave o muerte.
Samuel Rhedin, último autor del estudio y médico residente del Hospital Infantil y Juvenil Sachs, puntualiza que «sabemos que varias enfermedades subyacentes aumentan el riesgo de infección grave por VRS, y son estos niños los que hasta ahora han recibido protección con el tratamiento preventivo disponible». Sin embargo, destaca que «una gran proporción de niños que requieren cuidados intensivos debido a su infección por VRS estaban previamente sanos». Rhedin concluye que «ahora que se dispone de mejores medicamentos preventivos, es positivo que se amplíe la definición de grupos de riesgo para ofrecer protección durante la temporada de VRS también a los bebés previamente sanos».
