Jerusalén (EFE).- La organización islamista Hamás anunció este domingo que entregará a las 20.00 horas local de esta noche (17.00 GMT) a Israel, como parte del acuerdo de alto el fuego, otros tres supuestos cuerpos de rehenes, que asegura haber encontrado esta tarde «en el camino de uno de los túneles al sur de la Franja de Gaza».
Si bien el grupo palestino no suele informar previamente de la identidad de los cuerpos que entrega, en esta ocasión aseguró que uno de ellos pertenece al rehén Asaf Hamami, de quien adjuntó fotografías de su carné de conducir y otros documentos de identidad tras localizar su cuerpo.
Tal y como establece el protocolo, los islamistas entregarán los tres ataúdes al Comité de la Cruz Roja, encargada de posteriormente entregarlos al Ejército israelí.
Después, el Centro Nacional de Medicina Nacional Forense de Israel examinará si entre ellos se encuentra el rehén Asaf Hamami y si los otros dos cuerpos pertenecen a alguno de los diez fallecidos que todavía permanecen en Gaza.
Este anuncio llega después de que durante la noche del viernes Hamás hiciera llegar tres cuerpos a Israel asegurando previamente que no estaba seguro de si pertenecían a rehenes. Posteriormente, Israel confirmó que ninguno de esos cuerpos era de rehenes y los devolvió a Gaza.
Problemas con los cuerpos de rehenes en una Gaza arrasada
El retraso y los problemas en la localización de los cuerpos de rehenes era algo que ya había previsto y advertido el Comité de la Cruz Roja en una Gaza arrasada y llena de toneladas de escombros.
Por su parte, Israel ha devuelto a la Franja de Gaza, como parte de este acuerdo de alto el fuego, 225 cadáveres de gazatíes, muchos con signos de abusos y de torturas o carbonizados, según imágenes divulgadas por el Ministerio de Sanidad a fin de facilitar su identificación y denuncias de fuentes médicas y de Hamás.
Según aseguró a EFE una fuente del Ministerio de Sanidad gazatí, Israel bloquea también la entrada a Gaza de cualquier material necesario para las pruebas de ADN, como instrumentos para autopsias y kits de análisis de ADN, lo que imposibilita la identificación de cuerpos en Gaza.
