– ADRIAN PETTY / BCE – Archivo
MADRID, 27 de mayo. Luis de Guindos, cuyo mandato como vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE) expira el próximo 31 de mayo, ha expresado su satisfacción por no haber registrado ningún problema relevante para la estabilidad financiera de la zona euro durante sus ocho años en la institución. Sin embargo, ha advertido que las vulnerabilidades siguen siendo elevadas, especialmente ante la prueba de estrés que representa la guerra en Irán.
“Me enorgullece que, durante mi mandato de los últimos ocho años, no hayamos tenido ningún incidente importante en materia de estabilidad financiera en la zona euro y eso que hemos atravesado momentos difíciles”, ha afirmado Guindos en una conferencia con los medios de comunicación con motivo de la presentación del ‘Informe de Estabilidad Financiera’.
En este sentido, ha destacado la resiliencia demostrada por los bancos europeos a pesar de los episodios de incertidumbre enfrentados en los últimos años. Estos incluyen la pandemia y la posterior reapertura de la economía, la invasión de Ucrania, la vuelta a la presidencia de Estados Unidos de Donald Trump, y otros eventos de relevancia global como la crisis de los bancos regionales estadounidenses o el colapso de Credit Suisse.
Desde su llegada al BCE en junio de 2018, Guindos ha asumido responsabilidades en el directorio en asuntos relacionados con Política Macroprudencial y Estabilidad Financiera, así como en el área de Gestión de Riesgos. En su última aparición ante la prensa, subrayó la capacidad demostrada por los bancos de la eurozona para gestionar estas situaciones complicadas.
“Creo que esto es algo positivo para la región. La resiliencia de los bancos europeos es una de las pocas ventajas estructurales de Europa y no tenemos muchas”, ha comentado.
No obstante, ha insistido en la importancia de culminar la unión bancaria en el futuro. Aunque la supervisión de los bancos ha sido positiva en general, ha indicado que “la unión monetaria no está completa”.
Guindos reiteró en particular que, si bien hay supervisión única y resolución única, no existe un sistema común de garantía de depósitos (EDIS), que considera clave para el futuro. “Ahora es el momento de hacerlo”, ha argumentado, señalando que la situación actual es diferente a la época en que fue ministro de Economía en España, cuando había muchas dudas sobre el sector bancario en los países del sur de Europa, y que los bancos son ahora sólidos.
Así, mientras que las dudas sobre un fondo de garantía común de los depósitos eran comprensibles hace 10 o 15 años, él considera que la situación actual es totalmente distinta. Por ello, ha instado a legisladores, gobiernos, la Comisión Europea y el Consejo Europeo a aprovechar la resiliencia de los bancos de toda Europa para implementar y completar la unión bancaria mediante un sistema común de garantía de depósitos, el tercer pilar de la unión bancaria.
La guerra puede poner a prueba la estabilidad financiera
En su informe, el BCE ha advertido que las perspectivas de estabilidad financiera en la zona euro “se ven condicionadas” por la tensión geoeconómica y las interrupciones en el suministro energético a causa del conflicto de Oriente Próximo, cuya gravedad y duración aún son inciertas.
Así, aunque el sistema financiero mundial y la economía real habían demostrado una notable resiliencia a principios de 2026 a pesar de diversas crisis, esa resiliencia “se está poniendo a prueba ahora” debido a la crisis derivada de la guerra en Oriente Próximo.
La aguda tensión geoeconómica se amplifica por la persistente incertidumbre en torno al comercio mundial y la cooperación internacional, mientras que aumentan los riesgos de ciberseguridad y las amenazas híbridas a las infraestructuras críticas.
En este contexto, el BCE señala que los mercados financieros se están adaptando a la tensión geoeconómica y a las interrupciones en el suministro energético. Los ajustes iniciales fueron efímeros, lo que mantiene las valoraciones de las acciones elevadas en comparación con los estándares históricos, mientras que las primas de riesgo de los bonos corporativos se han mantenido comprimidas a nivel mundial, haciendo que los precios sean vulnerables a un alto nivel de incertidumbre.
Por ende, el BCE advierte sobre el riesgo de que el sentimiento del mercado financiero se deteriore. Los riesgos a la baja relacionados con la evolución geopolítica, fiscal y macrofinanciera “parecen estar subestimados”. También señalan que la expansión fiscal en un entorno geoeconómico complejo “podría ejercer presión sobre las finanzas públicas en algunos países” de la zona euro con alta deuda, provocando una reevaluación del riesgo soberano.
“La actual crisis del suministro energético plantea riesgos al alza
FUENTE
