Grifols prevé amortizar de forma anticipada 500 millones de euros de sus bonos garantizados al 7,5% con vencimiento en 2030. Esta medida forma parte de una estrategia para reducir la deuda más costosa, disminuir el coste por intereses en efectivo y reforzar su estructura de capital, según informó la compañía este lunes en un comunicado.
La amortización parcial de los bonos sénior garantizados está vinculada a la recientemente anunciada sindicatura del préstamo y a la refinanciación prevista de los vencimientos de deuda de 2027. Esta refinanciación incluye un préstamo garantizado a largo plazo (‘term loan’ B) ampliado en unos 3.000 millones de euros, así como una línea de crédito revolving garantizada por unos 2.000 millones de dólares.
La multinacional resalta que la sindicatura contó con «una sólida demanda de inversores globales y un amplio apoyo institucional». Se prevé que el cierre de la refinanciación tenga lugar el 14 de abril, momento a partir del cual Grifols no enfrentará vencimientos de deuda significativos hasta octubre de 2028.
Reforzar el Balance
Con estas iniciativas, la compañía espera reforzar su balance reduciendo el nivel de deuda bruta financiada, disminuyendo el coste de los intereses en efectivo y mejorando el perfil de vencimientos. Al mismo tiempo, Grifols mantendrá niveles sólidos de liquidez.
El director financiero de Grifols, Rahul Srinivasan, destacó la importancia del anuncio realizado el lunes sobre la amortización anticipada de su deuda más costosa: «Reduciremos el gasto por intereses en efectivo y reforzaremos aún más nuestro balance», asegurando que se mantendrán niveles sólidos de liquidez.
El cierre de la nueva financiación es un requisito esencial para realizar la amortización parcial de los bonos sénior garantizados al 7,5% con vencimiento en 2030, y también para refinanciar los instrumentos de deuda de Grifols con vencimiento en 2027.
