Las presidencias de las COP29 y COP30 (Azerbaiyán y Brasil) lanzaron este miércoles un documento que debería señalar caminos para ampliar la financiación climática en la lucha contra el cambio climático.
Entre recomendaciones, se presenta un marco de acción y un impuesto a los superricos. Sin embargo, la propuesta carece de obligaciones legales y no entrega la tan solicitada definición de la financiación climática, que sería importante para garantizar transferencias directas y no generadoras de deudas.
En el marco de la Meta Financiera de Bakú, las partes asignaron a las presidencias de la COP29 y de la COP30 la responsabilidad de elaborar el informe. Al cumplirse una década desde la adopción del Acuerdo de París, el avance hacia una nueva meta de financiación climática debe catalizar la siguiente etapa en la implementación de los compromisos asumidos.
Financiación climática: la COP30 impulsa un plan global con tasas a lujo y tecnología
“Necesitamos actuar, y el momento es ahora. Los compromisos climáticos para 2030 y 2035 nos ofrecen una oportunidad única de transformar promesas en desarrollo real y sostenible: proteger el planeta, generar empleos, fortalecer comunidades y garantizar prosperidad para todos”, declaró Babayev.
La COP30 reconoce que hacen falta más estudios para su idea de tasar lujo y tecnología. La presidencia de la COP30 reconoció este sábado que son necesarios más estudios para llevar a cabo una de sus propuestas estrella, anunciada en vísperas de la cumbre climática: el plan para gravar bienes de lujo, tecnología y material bélico para financiar la lucha contra el cambio climático.
La propuesta, que consta en un documento llamado Hoja de Ruta de Bakú a Belém, elaborado por las presidencias de la COP29 de Azerbaiyán y la COP30 de Brasil, planteaba ideas concretas para implementar los mandatos del Acuerdo de París en relación a la financiación climática.
El objetivo es alcanzar los 1,3 billones de dólares anuales que se requieren para la financiación climática de los países en desarrollo hasta 2035.
El presidente de la COP30, André Corrêa do Lago, mencionó que han recibido “comentarios muy positivos” acerca del documento, aunque otros países se han opuesto a la idea y han solicitado más datos.
Nuevos impuestos climáticos: lujo, tecnología, material bélico y transporte internacional
“Tenemos un problema con los datos. Entendimos que necesitamos más datos. Necesitamos un grupo de expertos que nos aporte mejores datos. Es una de las cosas que vamos a hacer a comienzos del próximo año”, afirmó el diplomático brasileño en una rueda de prensa.
La Hoja de Ruta Bakú a Belém propone, entre otras medidas, destinar el 0,7 % de la asistencia oficial para el desarrollo a la financiación climática.
La propuesta también plantea fijar un precio al carbono y establecer una tasa sobre el transporte aéreo o marítimo, así como impuestos sobre operaciones financieras y sobre la venta de determinados bienes específicos, como moda de lujo, tecnología y material bélico.
La COP29 finalizó en 2024 con un compromiso de financiación climática de unos 300.000 millones de dólares anuales, cifra que muchos de los países más vulnerables consideraron por debajo de lo necesario, elevando el monto hasta los 1,3 billones de dólares.
La elaboración de una hoja de ruta era uno de los mandatos pendientes que tenían Azerbaiyán y Brasil, y se presentó el pasado 5 de noviembre, en vísperas del inicio de la COP30.
