El anestesista Juan Maeso, condenado en 2007 a 1.933 años de cárcel por contagiar el virus de hepatitis C a 275 pacientes operados en cuatro hospitales de Valencia entre los años 1988 y 1998, ha fallecido este lunes a causa de una larga enfermedad. La noticia ha sido confirmada por diversas fuentes.
Maeso había obtenido libertad condicional hace tres años tras cumplir casi 16 años en prisión, siendo su pena máxima de 20 años. La Audiencia Provincial de Valencia aceptó su recurso de libertad, dado que ya había comenzado a disfrutar del tercer grado en 2022.
El anestesista fue condenado en mayo de 2007 tras un juicio que se prolongó más de un año. Un mes después de la condena, ingresó en la prisión de Aranjuez ante el «evidente» riesgo de fuga. En 2009, el Tribunal Supremo ratificó la condena impuesta por la Audiencia.
El primer contagio atribuido a Maeso ocurrió el 15 de diciembre de 1988, cuando infectó a una niña de cinco años. Su último contagio tuvo lugar el 27 de enero de 1998, cuando afectó a una paciente de 51 años que había sufrido una rotura de cadera y que fue intervenida en la Casa de la Salud.
El 4 de febrero de 1998, este centro hospitalario le prohibió la entrada tras haber dado positivo en una analítica del virus. Apenas 20 días después, dejó de trabajar en La Fe como Jefe de Servicio de Anestesia y Reanimación del Maternal después de mantener una reunión con sus superiores.
En los últimos años, los abogados de Maeso solicitaron la libertad condicional y la suspensión de la condena, argumentando su avanzada edad, las enfermedades que padecía y el riesgo de contagio de Covid-19 en la prisión. Aunque el tribunal lo negó en repetidas ocasiones, finalmente le concedió la libertad en 2023. Este lunes, se conoció la noticia de su fallecimiento.
LESIONES Y HOMICIDIO IMPRUDENTE
La Audiencia de Valencia condenó a Maeso en 2007 a 1.933 años de prisión por ser autor de 275 delitos de lesiones, cada uno penado con siete años de cárcel, y cuatro delitos de homicidio imprudente, con dos años de cárcel por cada uno. Además, se le impuso como responsable civil indemnizaciones que variaban entre 49.065 euros para la viuda e hijos de un afectado, hasta 150.000 euros para los herederos de cada uno de los cuatro afectados fallecidos, así como montos de 60.000, 75.000, 90.000 y 120.000 euros para diferentes grupos de víctimas.
El tribunal también le obligó a compensar a las víctimas con cerca de un millón de euros y declaró responsable civil subsidiaria a la Conselleria de Sanidad por todas las indemnizaciones.
El día anterior a su ingreso en prisión, Maeso concedió una entrevista en la que proclamó su inocencia, afirmando que todo el proceso judicial había sido «un montaje». También argumentó que su genotipo había sido manipulado, ya que no todos los afectados presentaron el mismo tipo de contagio.
