El Pacto Verde exige eliminar fósiles pero intensificar materias primas
Los efectos del cambio climático son cada vez más visibles: lluvias intensas, catastróficas inundaciones, sequías prolongadas, temperaturas extremas, etc. La Unión Europea pretende alcanzar la neutralidad de CO2 en los próximos 15 años. Esto implica que, antes de 2050, el continente debe ser capaz de absorber tantas emisiones de dióxido de carbono como produce.
Este es el objetivo del Pacto Verde Europeo, la hoja de ruta medioambiental que exige la eliminación progresiva de los combustibles fósiles y la puesta en marcha de una transición ecológica que nos lleve a alcanzar la huella cero de carbono.
Sin embargo, este proceso, que a simple vista parece sencillo, no lo es tanto. El éxito de nuestra transición hacia una economía sostenible y digital “requiere de muchas materias primas fundamentales”, explica Thierry Breton, el excomisario europeo de Mercado Interior hasta el pasado año.
Se trata de minerales como el cobalto, níquel, litio, las tierras raras, la bauxita, el germanio o el bismuto, entre muchos otros. Sin ellos, no podrían existir los vehículos eléctricos, los paneles solares o las turbinas eólicas. La transformación verde los necesita y Europa dispone de ellos.
A fin de asegurar el suministro y reducir la dependencia de las importaciones a China, la Unión ha reactivado la apertura y explotación de minas en el continente, todo ello, eso sí, en nombre de la transición verde. Las compañías mineras han comenzado a crear la imagen de que sin ellas no hay transición energética.
Vecinos de Alconchel se oponen a la extracción de cobre en sus tierras
Héctor Rodríguez es uno de los ganaderos de Alconchel, un municipio situado al suroeste de la provincia de Badajoz, muy próximo al Parque Natural de Cornalvo. Este paraje se caracteriza por su rica biodiversidad, con grandes extensiones de bosques, ríos cristalinos y humedales que conforman el hábitat de diversas especies de aves. Sin embargo, debajo de estos ecosistemas se encuentran enterrados valiosos recursos minerales que son objeto de deseo de varias compañías mineras.
“Quieren arrasar con toda la sierra, estamos en Red Natura, espacio protegido, todo esto quedaría lleno de lodos, como en Riotinto”, denuncia el activista Ángel Vicente, que junto a Héctor y a la mayoría de los vecinos de Alconchel ha creado una Plataforma ciudadana contra la mina.
El caso de Atalaya Mining, una empresa con sede en Sevilla, ilustra esta situación, ya que desea extraer cobre en los terrenos de Héctor. “No va a haber un proyecto, va a haber muchos proyectos, de tal forma que todo el sur de esta provincia, si esto se cumple, nos vamos a quedar sin agua”, pronostica Héctor.
Europa cuestiona la credibilidad de la llamada minería sostenible
A muchos kilómetros de Alconchel, al norte del círculo polar ártico, se encuentra Kiruna, la ciudad más septentrional de Suecia y tierra de los sami, los nativos de Laponia.
Aquí, desde hace más de 130 años, se han explotado las minas de hierro, pero en la actualidad, lo que interesa es el yacimiento de Per Geijer, el mayor depósito de tierras raras de la Unión. “Han perforado esta zona como si fuera un queso suizo”, asegura Matti Blind Berg, presidente de la Asociación Sueca de Criadores de Renos. “Fíjate cómo el suelo se está hundiendo en dirección a la ciudad”, prosigue.
La compañía minera estatal LKAB ha comenzado a abrir galerías para el estudio y posterior explotación de este recurso fundamental para la transición verde europea. “Estamos hablando de minerales críticos, indispensables para las tecnologías de energías renovables”, argumenta la eurodiputada alemana Hildegard Bentele. Sin embargo, Karin Kvarfordt, portavoz de la Comunidad de Renos de Gabna, reconoce con amargura que “es la colonización verde de tierras indígenas”.
“La UE acaba de sacrificar a sus pueblos indígenas para complacer a las grandes empresas”, denuncia Matti, el ganadero sami, profundamente decepcionado con sus políticos.
Impactos sociales y ambientales vuelven a tensar el modelo verde
En mayo de 2024, la Unión Europea se dotó del marco regulatorio para poder cumplir los objetivos del Pacto Verde Europeo: la Ley de Materias Primas Fundamentales. La normativa abre la puerta de par en par a la reactivación de la minería de recursos críticos en territorio europeo.
Establece que el 10% de la demanda de materias primas de la UE debe cubrirse con sus propias minas. Simultáneamente, impulsa la agilización de los procedimientos de autorizaciones y permite la minería en casos de interés público superior, en zonas naturales protegidas.
“Estamos haciendo posible que la minería sostenible siga siendo viable en Europa”, defiende la eurodiputada alemana desde Bruselas. Economistas medioambientales como Timothée Parrique opinan que “estamos obsesionados con el crecimiento económico; habría que reducir la dependencia de los recursos naturales”.
“Estamos obsesionados con el crecimiento económico; habría que reducir la dependencia de los recursos naturales”, menciona Parrique
Diego Marín, responsable de políticas sobre materias primas de la Oficina Europea de Medioambiente, asegura que “la cantidad de proyectos mineros que irán surgiendo aumentará el impacto ambiental global”. Denuncia que “muchos políticos consideran que el extractivismo es la solución para la energía verde”.
Este año, la UE ha seleccionado 60 proyectos estratégicos de materias primas, incluido el yacimiento de tierras raras de LKAB. ¿Puede lograrse este crecimiento “verde” sin dejar profundas cicatrices en comunidades y ecosistemas?
La Ley de Materias Primas Fundamentales de la UE es la que está dando paso a un alud de nuevos emprendimientos orientados a la obtención de minerales necesarios para llevar a cabo la transición energética. Sin embargo, dadas las evidencias, esta no será ni justa ni sostenible.
No cabe duda de que abandonar los combustibles fósiles es imprescindible para alcanzar las metas de la UE, pero la apuesta por las energías renovables, que a su vez impulsa una minería que, según las evidencias, no será sostenible, podría tener consecuencias nefastas para la naturaleza, los ecosistemas y el medio ambiente.
