La sostenibilidad y biodiversidad en plantas fotovoltaicas ha pasado de ser un argumento defensivo a convertirse en una palanca estratégica del nuevo modelo energético español, y UNEF aglutina al sector alrededor del ecosistema de la energía solar sostenible.
Administraciones, empresas y expertos coinciden en que la energía solar ya no solo transforma el sistema eléctrico, sino también el territorio, el mundo rural y la relación entre desarrollo económico y conservación ambiental.
IV Jornada de Sostenibilidad y Biodiversidad en Plantas Fotovoltaicas de la UNEF
El sector solar muestra su músculo y deja claro que el futuro energético no se juega solo en megavatios, sino en cómo integrar desarrollo, territorio y medioambiente en un modelo que ya no admite improvisaciones ni discursos vacíos.
La Energía Solar como Aliada del Territorio
Hoy se ha celebrado en la Sala Constitucional del Congreso de los Diputados la IV Jornada de Sostenibilidad y Biodiversidad en Plantas Fotovoltaicas, organizada por UNEF y que ha reunido a más de 200 asistentes. Esta cita de alto nivel técnico e institucional se ha centrado en analizar la aportación que la energía solar fotovoltaica supone para la protección e incentivo de la biodiversidad, el desarrollo local y la economía circular.
Además, la jornada ha servido como marco para reconocer las mejores prácticas mediante la entrega de los Sellos de Excelencia en Sostenibilidad de UNEF, reforzando el compromiso del sector con un modelo energético responsable y sostenible.
Hugo Morán, Secretario de Estado de Medio Ambiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), abrió el encuentro y fue el encargado de entregar los Sellos de Excelencia certificados este año, que reconocen los proyectos con mejores prácticas y resultados, con criterios socioeconómicos, ambientales, de economía circular y de gobernanza. 15 proyectos, de Renovalia, Sonnedix, Sunowatt, RPGlobal, Naturgy e Iberdrola han recibido este reconocimiento.
“La fotovoltaica es uno de los sistemas de aportación al mix energético más sostenibles estructuralmente y de la que menos impacto produce. Su impacto, principalmente visual, aporta otros beneficios al medioambiente y biodiversidad que lo compensan” comentó Morán.
“Un año más, felicito a UNEF por esta iniciativa y les animo a que sigan ejerciendo este activismo de difusión y de información rigurosa” añadió, en referencia a la organización del encuentro y el impulso de los Sellos de Excelencia en Sostenibilidad en el sector.
Parques Solares que Regeneran Suelos y Ecosistemas
En la jornada se ha puesto de manifiesto cómo los parques fotovoltaicos pueden ser un importante motor para el estímulo de la biodiversidad y la recuperación de suelos.
“Estamos en un momento crítico para conseguir esta integración entre conservación de la biodiversidad, restauración de los elementos medioambientales degradados y despliegue de sistemas de generación de energía renovables”, destacó Fernando Magdaleno Mas, Subdirector General de Biodiversidad Terrestre y Marina del MITECO. Una idea en la que ahondó Cristóbal Martínez, director de biodiversidad de Ideas Medioambientales, quien destacó el papel que juegan los parques para compensar las tierras con cultivos más intensivos: “las plantas fotovoltaicas pueden ser espacios para acoger a gran parte de la biodiversidad que se está perdiendo en los medios agrícolas que son más agresivos y excluyentes para flora y fauna. Puede lograrse un balance positivo neto de biodiversidad”.
Marc Vilahur, director general de Politiques Ambientals i Medi Natural de la Generalitat de Catalunya, también subrayó este mensaje: “ante espacios agrícolas altamente intensivos, disponer de espacios oasis como la fotovoltaica es fundamental para no perder biodiversidad. Se puede pensar que la fotovoltaica es muy intensiva en terreno, pero en realidad el terreno que necesita es muy poco”.
Manuel Morales, Catedrático del departamento de Ecología y co-coordinador de la Cátedra Steppe Forward de la UAM, puso el acento en la importancia de los estudios científicos sobre el terreno, afirmando que “la compatibilización de la energía fotovoltaica con la conservación de biodiversidad es un sine qua non, y debe basarse en el mejor conocimiento científico disponible, en el que se debe seguir invirtiendo”.
La sostenibilidad social en el desarrollo de los proyectos fotovoltaicos ha sido otro de los pilares del encuentro y de las buenas prácticas compartidas.
“Los promotores son un vecino más. Van a estar allí 30 o 40 años. Los vecinos tienen que verlo como alguien que llega al pueblo, quiere invertir y va a participar en el desarrollo y crecimiento del pueblo. En Belinchón, hemos pasado de 280 a 450 habitantes gracias a la gestión que se ha hecho en el municipio de los recursos generados por la fotovoltaica”, compartió Jesús López Castejón, el alcalde de Belinchón, en Cuenca.
“A menudo, los vecinos conocen los proyectos por primera vez por la prensa, y les llega de sopetón y sin información. Las empresas tienen que ser conscientes de que deben transmitir la información a los vecinos directamente y desde el primer momento, para evitar miedos y poder hacer llegar todos los beneficios que puede suponer para el municipio, que son muchos”, apuntó Mónica Grados Caro, alcaldesa del Ayuntamiento de Alcántara.
En esta misma línea, Luis Velasco, director de Apoyo al Desarrollo de Instalaciones de REE, comentó que “es importante que haya una escucha activa entre los promotores y la población en la que se desarrollan los proyectos. Para entender el territorio, aclarar dudas e informar y, también, poner en valor los proyectos y todo su potencial de desarrollo para la comunidad”.
Algo en lo que coincidió también Carlos Rubio, socio fundador de Siembra Energía, que alertó de que “la falta de información genera desconfianza y la sobreinformación agobia. Tiene que haber líneas de comunicación directa desde el inicio. Lo primero con la ubicación, entendiendo el valor social y de patrimonio del territorio, y eligiendo la localización más adecuada”.
Economía Circular y Reciclaje al Final del Ciclo
“La sostenibilidad del sector pasa también por la correcta gestión de las plantas y de sus equipos al final de su vida”, compartió Gonzalo Torralbo, Director Comercial y Relaciones Institucionales de RECYCLIA.
Manuel Argüelles, director general de Energía y Minas de la Comunidad Valenciana, apuntó la larga vida y reciclabilidad de la tecnología fotovoltaica: “Los parques fotovoltaicos tienen una vida útil de varias décadas. Quedan por lo menos 10 o 15 años hasta que las más antiguas se tengan que desmantelar. Más del 90% de los componentes de un parque fotovoltaico es reciclable, y la gestión tanto de los residuos de obra como de mantenimiento y desmantelamiento es algo perfectamente regulado”.
Jesús Alijarde, director general del Centro Europeo de Reciclaje Fotovoltaico (CERFO), ahondó en la necesidad de previsión, ya que “cumplir el PNIEC supone 6,5 millones de toneladas de paneles fotovoltaicos. Es necesario dar una solución fiable,
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