España y todo el Mediterráneo se están topando de frente con una nueva amenaza. Esta podría desvanecer la luz del Sol. La energía solar es un tipo de energía clave para reducir la dependencia que el ser humano tiene de los combustibles fósiles y luchar contra el cambio climático. No obstante, se enfrenta a diferentes retos, como la intermitencia, los costes iniciales elevados, la infraestructura insuficiente y las barreras regulatorias. Estos son desafíos a los que hoy se suma una nueva problemática. Superar cada uno de ellos es vital para avanzar en la transición energética actual.
La nueva amenaza para España y todo el Mediterráneo
Tras la revelación de un inquietante dato sobre los paneles solares, se ha actualizado la percepción de la amenaza que se cierne sobre el Mediterráneo. Esta zona del mundo siempre se ha considerado privilegiada para aprovechar la energía solar.
Dispone de localizaciones con abundante luz solar, amplias extensiones y un claro compromiso con las energías renovables. Sin embargo, hay dos factores provenientes del sur y derivados del cambio climático que están alterando las reglas del juego: las tormentas de polvo del Sáhara y el incremento sostenido de las temperaturas.
