El seleccionador nacional de fútbol, Luis de la Fuente, defendió este martes que «España reúne todas las condiciones para ser ejemplar» a la hora de albergar «un espectáculo deportivo de la magnitud de la final de un Mundial». Aseguró que España «no es un país racista», sino «un ejemplo de integración, de globalización y de vivir con normalidad en diferentes credos, razas e ideologías».
«No tengo ninguna duda de que España reúne todas las condiciones, todas, para ser ejemplar en todo lo que debe acontecer en un espectáculo deportivo de la magnitud de la final de un Mundial», afirmó durante los Desayunos Deportivos organizados por la Universidad Camilo José Cela, Loterías y Apuestas del Estado, la Comunidad de Madrid, Amix, Joma y Mondo, donde tuvo como protagonista al seleccionador.
El técnico expresó su deseo de que la final del Mundial 2030, que organizarán España, Portugal y Marruecos, se juegue «en España». Mencionó que «en un gran estadio hay muy buenos estadios en España, pero si es verdad que Madrid parece que es el centro, sería más cómodo para todo el país», refiriéndose a la posibilidad de que el escenario elegido sea el Santiago Bernabéu.

De la Fuente también abordó los cánticos racistas, específicamente el ‘musulmán el que no bote’, que se escucharon en el RCDE Stadium durante el último amistoso de ‘La Roja’. Afirmó que «no es un problema de fútbol». Resaltó que «España no es un país racista, faltaría más. A nosotros no nos tiene que dar ejemplo nadie, somos claramente un ejemplo de integración, de globalización, de vivir con normalidad en diferentes credos, razas e ideologías».
«España no es un país xenófobo. Lo que pasa es que hay un tema de violencia y con la violencia es con lo que hay que ser intolerante. A los violentos que aprovechan el fútbol para buscar ese foco, ese altavoz que no tendrían en otro contexto, es precisamente con lo que hay que acabar», dejó claro el seleccionador.
De la Fuente es partidario de «sacar del fútbol, de la calle y del bar» a esos «violentos». «Me muestro absolutamente intolerante con ellos. A esa gente hay que sacarlas de la sociedad. E insisto, no es el fútbol, el fútbol es un ejemplo de valores. Y la mayoría, la inmensa mayoría, lo vive con deportividad, con disfrute, en tono familiar. Si esto es una fiesta familiar, que no nos vengan a dar lecciones», concluyó.
