Advierten que, tras años de medidas temporales, se sigue sin contar con un instrumento tarifario estable y estructural que permita garantizar una movilidad sostenible, justa, asequible y eficaz en la lucha contra la emergencia climática.
El transporte sigue siendo el principal emisor de gases de efecto invernadero en España, con un 33,3 % del total.
La propuesta de un abono único permitiría viajar en cualquier medio de transporte público (metro, bus, tranvía, tren de cercanías, media y larga distancia) con una sola tarifa plana en todo el territorio.
Consideran imperativo que el Gobierno concrete un calendario de implantación claro y transparente para que el abono esté operativo a principios de 2026, y que se garantice su financiación con fondos públicos suficientes y estables, evitando depender de decisiones políticas coyunturales que deban ser revisadas cada seis meses.
Un cambio estructural para una movilidad justa y sostenible
La implantación del Abono Único debe acompañarse de un plan estatal de mejora del servicio que garantice frecuencias adecuadas, mayor fiabilidad, estaciones accesibles, información unificada y estándares mínimos de calidad en todo el territorio.
Estas entidades recuerdan que el transporte sigue siendo el principal emisor de gases de efecto invernadero en España, con un 33,3 % del total, lo cual debería situarlo como un objetivo prioritario en cualquier estrategia de reducción de emisiones.
Avanzar hacia un trasvase real del coche al transporte público es imprescindible para cumplir los compromisos climáticos del país, diez años después de la aprobación del Acuerdo de París.
Además, la organización hace hincapié en que destinar grandes cantidades de dinero a aumentar la velocidad punta en corredores, ya bien servidos como el AVE a 350 km/h, mientras miles de personas carecen de un transporte público decente en su día a día, no resolverá ni la desigualdad en la movilidad ni la emergencia climática.
El abono único de transporte representa una herramienta clave para combatir la desigualdad en movilidad en España, promoviendo un país más cohesionado, accesible y sostenible.
Este enfoque seguirá perpetuando un modelo fragmentado, elitista y poco eficiente, que no resuelve los déficits estructurales del transporte público en buena parte del territorio. En la actualidad, el tren de alta velocidad ya es suficientemente competitivo con el avión, por lo que poner el foco en incrementar la velocidad en corredores que ya son competitivos es ignorar las verdaderas prioridades del sistema ferroviario.
“Mientras se dedican millones a un corredor concreto, muchas zonas del país siguen careciendo de un transporte público eficiente, barato y bien conectado. La prioridad debe ser garantizar una movilidad digna y sostenible para todas las personas, no solo reducir en minutos el viaje entre algunas urbes”, han declarado.
Así, en un contexto de subida del coste de la vida, es urgente aplicar soluciones que acompañen a las personas en la crisis climática, mientras contribuyen a su economía familiar.
El Abono Único aliviaría uno de los principales gastos de las familias, personas jóvenes, estudiantes, trabajadores, etc., favoreciendo una movilidad más justa, especialmente para quienes viven lejos de los grandes núcleos urbanos o en zonas mal conectadas.
Un abono estable contra la emergencia climática
“Urge redirigir la inversión hacia una movilidad que de verdad transforme la vida de la mayoría. La ciudadanía necesita soluciones útiles, accesibles y que estén a la altura de la crisis climática y social que vivimos. El abono único es una de ellas y ya se demostró que es viable”, han señalado.
Denuncian que el Estado continúa destinando miles de millones de euros a subvenciones directas e indirectas a combustibles fósiles y a ventajas fiscales que favorecen, por ejemplo, a la aviación y el uso del vehículo privado.
Reorientar esos fondos hacia una movilidad limpia y colectiva es una cuestión de coherencia política y climática. “El dinero está ahí. Lo que falta es la decisión política de dejar de premiar a quienes están deteriorando el clima y apostar por soluciones que beneficien a la mayoría”, ha manifestado Cristina Arjona.
Recuerdan que el éxito de las bonificaciones temporales aplicadas desde 2022 ha demostrado que cuando el transporte público se hace asequible y fácil de usar, la ciudadanía responde. Es necesaria una política tarifaria estructural en el transporte, que se consolide de forma permanente para toda la población.
Asimismo, hay que seguir trabajando para mejorar frecuencias, ampliar redes y garantizar la accesibilidad en todo el territorio, de manera que se sitúe a las personas en el centro, se esté a la altura de la emergencia climática y social, y se garantice que moverse sin contaminar sea un derecho y no un privilegio.
No obstante, la implantación del abono único plantea retos importantes, como la coordinación entre administraciones, la financiación del sistema y la adaptación de las infraestructuras tecnológicas. Aun así, diversas organizaciones sociales y expertos en movilidad coinciden en que se trata de una inversión necesaria para garantizar la igualdad de derechos.
En definitiva, el abono único de transporte representa una herramienta clave para combatir la desigualdad en movilidad en España, promoviendo un país más cohesionado, accesible y sostenible.
