MADRID, 1 Nov. (EUROPA PRESS) – La selección española femenina de fútbol buscará a finales de noviembre y principios de diciembre levantar el tercer trofeo de su historial en algo más de dos años, y lo hará sin complejos y asentada en el sólido momento que arrastra desde que bordó su primera estrella en Sídney (Australia) el 20 de agosto de 2023.
El combinado nacional se deshizo con autoridad en las semifinales de la Liga de Naciones 2025 contra Suecia, con un global de 5-0, demostrando así su estatus actual como número uno del ranking de la FIFA. Este buen momento les permitirá dar un paso más en la defensa de uno de los títulos que poseen, junto al de campeona del mundo.
El próximo reto será ante Alemania, en un novedoso formato de ida y vuelta. El primer partido se celebrará el viernes 28 de noviembre en Kaiserlautern, en el Fritz Walter Stadion, y el segundo, que podría ser decisivo, el martes 2 de diciembre en el Riyadh Air Metropolitano de Madrid. Se enfrentarán a un rival con el que han tenido una complicada historia y que querrá revancha tras lo sucedido en la pasada Eurocopa de Suiza.
Hasta el pasado 23 de julio, España nunca había ganado a Alemania. En ocho partidos, había perdido en cinco y empatado en tres, incluyendo dolorosas derrotas como las de las fases de grupos del Mundial de 2019 (1-0) y de la Eurocopa de 2022 (2-0). Además, la derrota en la pelea por el bronce en los Juegos Olímpicos de París de 2024, con un 1-0 y un penalti parado a Alexia Putellas, confirmaba esa adversidad.
Sin embargo, el gol de Aitana Bonmatí en el minuto 113 de la segunda parte de la prórroga en la última competición continental acabó con esa mala racha, demostrando que la distancia entre ambos equipos ya no es tan grande como hace años. Esta final supondrá un nuevo éxito para un combinado nacional que ha dejado atrás la ‘maldición’ de los cruces en las grandes citas y que ha disfrutado de lo que será su cuarta oportunidad de título en casi dos años y medio, convirtiéndose en la era más regular del fútbol europeo.
Desde el verano de 2023 hasta el otoño de 2025, se han disputado cinco grandes competiciones y solo en una, los Juegos Olímpicos de París de 2024, la selección española no pudo estar en la final al caer en las semifinales ante Brasil por 4-2 y perder luego ante Alemania en la pelea por el bronce.
Tras hacer historia ganando su primer Mundial ante Inglaterra, la selección jugó medio año después la final de la Liga de Naciones, ganando a Francia. En 2025 también hizo historia al llegar a su primera final de la Eurocopa, con revancha ante Inglaterra en los penaltis. Y meses más tarde tendrá una nueva oportunidad para levantar su tercer gran trofeo. De las cinco finales posibles, España ha jugado cuatro, Inglaterra dos, y Francia, Alemania, Estados Unidos y Brasil han disputado una cada uno.
31 victorias en sus últimos 38 partidos oficiales
Una racha que se vuelve más notable al considerar que desde la Copa del Mundo de 2023, tras ganar a Costa Rica y Zambia, la selección sufrió una dura derrota ante Japón (4-0) en el último partido de la fase de grupos. Desde entonces, de sus 38 encuentros oficiales, ha ganado 31 y solo ha perdido cinco.
Las derrotas han sucedido ante Italia (2-3) en la fase de grupos de la Liga de Naciones 2023-2024, ante Chequia (2-1) en la clasificación para la Eurocopa de Suiza, así como en la mencionada derrota ante Brasil y Alemania en París 2024 y ante Inglaterra en Wembley. El único empate no saldado con victoria fue el de cuartos del torneo olímpico ante Colombia (2-2).
También se debe destacar que de los cinco encuentros amistosos disputados en estos dos últimos años, la selección no ha perdido, empatando ante Canadá (1-1) e Italia (1-1), y ganando a Corea del Sur (5-0), Francia (2-3) y Japón (3-1). Su peor momento fue entre París 2024 y octubre de ese año, donde no pudo ganar sus tres últimos partidos, cediendo empates ante el combinado canadiense e italiano.
De las derrotas sufridas por la selección desde el duro revés ante Japón, solo la encajada ante Brasil en el torneo olímpico fue por más de un gol. En estos 43 partidos, solo en once ocasiones recibió más de un gol, cayendo en tres de ellos. Además, en 15 encuentros empezó con desventaja en el marcador, logrando remontar en 10 de ellos, mientras que únicamente le bastó un gol para mantenerse inalterado en el tanteador en 16 ocasiones.
Este trayecto marca a una selección que, a pesar de los obstáculos, ha demostrado ser una de las más competitivas en el ámbito europeo y mundial, en un entorno donde el fútbol femenino continúa en auge.
