Las autoridades de la provincia meridional china de Cantón han intensificado las medidas de emergencia ante la inminente llegada del supertifón Ragasa, catalogado por el Centro Meteorológico del país como el ciclón más poderoso del planeta en lo que va de 2025. Los servicios meteorológicos ya han alertado que Ragasa recorrerá, en las próximas horas, el litoral entre Taishan y Zhanjiang, donde se pronostican vientos huracanados y lluvias torrenciales.
El Gobierno central ha enviado a la región más de 1.700 equipos de socorro, incluyendo generadores, bombas de achique, lanchas y material de contención para reforzar la defensa contra inundaciones. A su vez, el Centro Meteorológico ha mantenido la alerta naranja por tifón y la Administración Oceánica ha elevado al nivel rojo las advertencias por marejada ciclónica y oleaje, alertando sobre el riesgo de penetración marina en zonas bajas del delta del río Perla.
Medidas de precaución
En Macao, las autoridades activaron en la madrugada del miércoles la señal 10 de ciclón tropical, el nivel más alto de alerta, con rachas de viento superiores a los 220 kilómetros por hora y previsión de inundaciones de hasta 2,5 metros en áreas bajas. Días previos, Shenzhen y Cantón habían decretado la suspensión de clases, trabajos y transporte, además de ordenar la evacuación de alrededor de 400.000 personas en zonas de riesgo.
Por su parte, Hong Kong ha abierto refugios temporales y ha reducido drásticamente las operaciones en su aeropuerto internacional. La magnitud del Ragasa ha sido comparada por expertos con la de tifones devastadores como Mangkhut (2018), aunque sin alcanzar la intensidad de Rammasun (2014), el más potente registrado en China.
Los tifones son fenómenos recurrentes en el sureste de China y Taiwán durante el verano y el otoño, ya que las aguas cálidas del Pacífico propician la formación de ciclones que, en ocasiones, causan daños significativos e interrumpen la actividad económica. La actual temporada ha estado marcada por episodios como Wipha y Wutip, que obligaron a evacuaciones y afectaron a más de 180.000 personas en Cantón.
Al menos 14 muertos en el este de Taiwán
Las autoridades de Taiwán han elevado a 14 el número de fallecidos y han contabilizado 124 desaparecidos por el desbordamiento de un lago natural en el condado oriental de Hualien, a consecuencia de las lluvias asociadas al supertifón Ragasa. El Centro de Respuesta a Desastres, citado por la agencia oficial CNA, ha informado que todos los desaparecidos tienen dirección registrada y que equipos de búsqueda, incluyendo a unidades de bomberos, militares y rescatistas especializados, realizan verificaciones “puerta por puerta” para establecer contacto con las personas afectadas.
El subcomandante del Centro, Hsiao Huan-chang, ha explicado que las inundaciones presentan tal cantidad de fango que “los vehículos apenas pueden acceder”, lo que ha requerido “la movilización de un gran número de militares, policías y bomberos”. Según el cuerpo de bomberos local, la mayoría de las 14 víctimas mortales eran ancianos que vivían en la planta baja de los edificios en Guangfu, el municipio más afectado por las inundaciones.
Las autoridades locales han informado que el desbordamiento del lago se produjo entre las 14:50 y 16:30 horas del martes, cuando la presa natural del afluente del arroyo Matai’an cedió y liberó un gran caudal de agua cargada de lodo y escombros.
Las advertencias
La riada ha destruido un puente sobre el arroyo e inundado rápidamente el centro urbano de Guangfu, donde varias calles quedaron sumergidas hasta el nivel de los tejados en algunas zonas. Imágenes difundidas por medios locales mostraron a residentes encaramándose a tejados y vehículos para esperar auxilio mientras el agua cubría amplias áreas del municipio.
Horas antes, el Comando Central de Operaciones de Emergencia (CEOC) había advertido que el lago natural del arroyo, situado en la vecina localidad de Wanrong, podría desbordarse, lo que condujo a ordenar evacuaciones, limpiar el cauce y reforzar la vigilancia. El condado de Hualien se encuentra entre los más golpeados por las lluvias asociadas al supertifón Ragasa, que mantiene bajo alerta a gran parte del sureste de China y de Taiwán. La Administración Meteorológica Central (CWA) de Taiwán ha emitido alertas por “lluvias extremadamente torrenciales”, el nivel máximo de aviso, para este miércoles en Hualien y en el vecino condado de Taitung.
