La organización SEO/BirdLife ha instado al Gobierno español a expresar su rechazo ante la Comisión Europea y a promover que la discusión sobre el nuevo reglamento relacionado con los pesticidas se incluya en el orden del día de la próxima reunión del Consejo Europeo. Además, la ONG ha enviado cartas a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y a la vicepresidenta ejecutiva para la Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera, mostrando su oposición a este nuevo reglamento.
Por qué el nuevo reglamento europeo genera preocupación
La ONG advierte que el Reglamento Ómnibus amenaza los avances logrados durante años gracias a la estrategia “De la granja a la mesa” del Pacto Verde Europeo, que promovía la reducción de pesticidas peligrosos y la prohibición de su uso en zonas sensibles.
La implementación de prácticas agrícolas sostenibles como la agricultura ecológica, la rotación de cultivos, el control biológico y la agricultura regenerativa y de precisión.
SEO/BirdLife recuerda que la ciencia ha demostrado que los pesticidas representan graves riesgos para la salud humana, incluidos la aparición de Parkinson, leucemia infantil, cánceres cerebrales, enfermedades degenerativas y déficits cognitivos en niños expuestos. Así como daños ambientales significativos sobre polinizadores, insectos beneficiosos y aves.
Pesticidas peligrosos y retroceso normativo
La organización ambientalista señala que la ciudadanía europea ha solicitado reiteradamente mayor protección frente a los pesticidas. De hecho, más del 80% de los participantes en encuestas recientes apoyan su eliminación progresiva y una mayor salvaguarda de la salud y el medio ambiente.
Este Reglamento restringe a los Estados miembros el uso de la evidencia científica más reciente en la evaluación de los pesticidas, contradiciendo una reciente sentencia del tribunal de la UE.
Además, el reglamento amplía los criterios de derogación, facilitando la aprobación de pesticidas que no cumplen con los estándares de seguridad en el mercado. Esto incluye la aprobación no solo para emergencias de salud vegetal de forma excepcional, sino también para necesidades de producción vegetal. Entre las preocupaciones adicionales se encuentran:
- Extensión de los periodos de gracia para pesticidas peligrosos prohibidos de hasta tres años para las existencias existentes.
- Facilitación de la revisión de sustancias previamente aprobadas para permitir su reclasificación como de bajo riesgo.
- Introducción de una definición demasiado amplia de sustancias de control biológico, que abarca no solo compuestos de origen natural, sino también análogos diseñados para imitarlos.
- Posibilidad de que los Estados miembros concedan una derogación general a la prohibición de la fumigación aérea con drones.
Impacto sobre polinizadores, aves y ecosistemas
Es importante destacar que la gran presión de la sociedad civil durante estos meses ha tenido efectos. Las aprobaciones indefinidas contempladas en el borrador inicial han sido rebajadas.
Sin embargo, SEO/BirdLife considera que, aun así, este nuevo Reglamento Ómnibus no tiene cabida al erosionar la normativa en materia de salud y medio ambiente.
La ONG, junto con BirdLife Internacional, forma parte de la alianza HandsOffNature que ha movilizado en Europa a miles de personas contra los ataques a la normativa ambiental provenientes de la propia Comisión Europea. Esta alianza no solo rechaza este último Reglamento Ómnibus que promueve la convivencia con pesticidas altamente peligrosos, sino que demanda una mayor ambición para proteger la salud y el medio ambiente. Entre sus reclamaciones se incluyen:
- Eliminación total de los pesticidas candidatos a la sustitución y de todas las sustancias PFAS antes de 2030.
- Ensayos obligatorios de neurotoxicidad, incluida la de desarrollo, para todas las sustancias activas.
- Evaluación equitativa de riesgos de metabolitos y sustancias activas.
- Evaluación inmediata de riesgos acumulativos y sinérgicos.
Periodos de gracia y sustancias tóxicas en el mercado
“Sin evaluaciones periódicas, sustancias altamente peligrosas como mancozeb, clorpirifós, fosmet, s-metolacloro, clorotalonil o neonicotinoides seguirían llegando a través de los pesticidas a los campos, los cuerpos de agua y los suelos. Podrían permanecer en el mercado, afectando a la salud humana y el medio ambiente, pese a sus impactos conocidos”, concluye Eva Hernández, coordinadora del Área de Gobernanza Ambiental de SEO/BirdLife.
Además, en la carta dirigida por SEO/BirdLife a la presidenta y vicepresidenta de la Comisión Europea, la organización ha recordado el mandato del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), principalmente en relación con su artículo 191, y los principios de No daño, de Prevención, No Regresión Ambiental y el Principio de Precaución.
“Contra lo establecido en los pilares del funcionamiento de la UE en el TFUE, el último Reglamento Ómnibus propone obviar los efectos sinérgicos, relacionados y en cascada de los pesticidas en el ambiente y la salud, rebajar el nivel de protección ya alcanzado y no evitar los daños ambientales en origen ya identificados.”
La respuesta de la sociedad civil europea
Es difícil de entender y será complicado de explicar a las generaciones futuras que el espacio construido de seguridad, protección y garantías en Europa se está destruyendo desde las propias instituciones de esta Comisión Europea.
Si bien se reconoce que la presión de la sociedad civil ha suavizado algunos elementos del borrador, SEO/BirdLife sostiene que el reglamento aún debilita las protecciones sanitarias y ambientales en nombre de la competitividad.
Junto con BirdLife Internacional, la ONG forma parte de la alianza HandsOffNature, que exige una mayor ambición, incluyendo la eliminación total de los plaguicidas sustitutos y los PFAS para 2030, pruebas obligatorias de neurotoxicidad, evaluaciones justas de riesgos y una evaluación inmediata de los efectos acumulativos.
