
– César Vallejo Rodríguez –
MADRID 6 de mayo. – El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ha registrado una proposición no de ley en el Congreso con el objetivo de impulsar la creación de un impuesto a nivel europeo sobre los beneficios extraordinarios que están obteniendo las compañías energéticas debido al aumento de los precios de los combustibles ocasionado por el conflicto en Oriente Medio.
Esta propuesta cuenta con el respaldo del vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, así como de sus homólogos de Alemania, Italia, Austria y Portugal, quienes ya enviaron una carta a la Comisión Europea para solicitar la implementación de dicho tributo.
El PSOE utiliza esta petición como base para su propuesta, que busca aliviar la carga económica de los consumidores y contribuyentes. Según los socialistas, su intención es que «los costes de la reciente crisis provocada por la guerra ilegal de Estados Unidos e Israel contra Irán no recaigan únicamente sobre los ciudadanos ni sobre el erario público».
El Grupo Socialista argumenta que es «justo y razonable» que si las grandes empresas energéticas obtienen beneficios extraordinarios gracias al abrupto aumento de los precios de los combustibles fósiles, estas deben también hacer una «contribución extraordinaria» para mitigar sus efectos.
Además, el PSOE subraya que esta no es una idea nueva. Tras la invasión rusa a Ucrania en 2022, la Unión Europea implementó una contribución temporal de solidaridad, que también fue adoptada por el Gobierno español. El partido sostiene que «la situación actual presenta importantes paralelismos con la del año 2022, lo que justifica la adopción de una herramienta fiscal excepcional similar a la de entonces».
La propuesta advierte, sin embargo, que el nuevo impuesto debe diseñarse adecuadamente para que su implementación no se traduzca en un aumento de precios que perjudique a la ciudadanía, sino que recaiga sobre los beneficios extraordinarios de las grandes empresas energéticas.
