El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, habló ante la Asamblea General de la ONU el 24 de septiembre de 2025, en Nueva York. En su intervención, reafirmó que la República Islámica no busca armas nucleares, en un contexto marcado por la inminente restauración de las sanciones del Consejo de Seguridad debido a su programa atómico.
“Irán nunca ha buscado fabricar armas nucleares y nunca lo hará”, afirmó Pezeshkian, subrayando la postura de su país ante las acusaciones internacionales.
El presidente iraní acusó a Reino Unido, Francia y Alemania (E3) de actuar como “sirvientes” de Estados Unidos al iniciar el proceso de reinstauración automática de sanciones de la ONU. Esto, según él, se basa en la consideración de que Irán no cumple con sus compromisos del acuerdo nuclear de 2015.
Pezeshkian calificó la actuación del E3 como “ilegal” y anunció que ha sido llevada a cabo con “presiones, intimidación, imposiciones y abuso flagrante”. Recordó que Estados Unidos se retiró del acuerdo en 2018, lo que, a su juicio, vulnera las negociaciones internacionales.
Naciones Unidas reimpondrá seis resoluciones en la madrugada del sábado contra la República Islámica si no se logra un acuerdo previo sobre el programa nuclear iraní.
Denuncias de ataques israelíes
Durante su discurso, Pezeshkian también denunció los ataques israelíes de junio a su país, que, según estima, causaron más de 1.000 muertes en 12 días de conflicto. “Esta agresión, además de causar la muerte de varios comandantes, ciudadanos, niños, mujeres, científicos y académicos de mi país, infligió un duro golpe a la confianza internacional y al panorama de paz en la región”, declaró.
«Nadie en el mundo está a salvo de las maquinaciones del régimen de Israel. Imponen su presencia a través de la fuerza pura y dura»
«Imponen el genocidio y la inestabilidad en la región»
El mandatario iraní recordó que estos ataques aéreos, que incluyeron bombardeos a instalaciones nucleares, se produjeron mientras Teherán y Washington estaban en medio de negociaciones sobre el programa nuclear iraní, calificando estas acciones como “una gran traición a la diplomacia”.
Finalmente, Pezeshkian acusó a Israel de genocidio y de agredir a otros países de la región, incluyendo Gaza, Yemen, Siria, Líbano y Catar, planteando serias preocupaciones sobre la estabilidad regional y el respeto a los derechos humanos.
