El Museo Nacional del Prado ha presentado este viernes la exposición ‘A la manera de Italia. España y el gótico mediterráneo’, compuesta por 102 piezas de distintas técnicas que buscan «iluminar» el impacto italiano en el gótico español antes del Renacimiento.
«Para poner en marcha una exposición como esta se necesita mucho tiempo, mucha voluntad, mucho dinero y lleva aparejados unos desafíos logísticos extraordinarios. Uno de los más visibles son las restauraciones», ha asegurado el director de la pinacoteca, Miguel Falomir.
La «complejidad» de esta muestra radica en que no ha consistido en «retirar cuadros de museos para colgarlos en el Prado», sino que cada pieza viene de instituciones religiosas de las que, en «algunos casos», no habían salido en 700 años.
Las piezas provienen de 31 instituciones españolas y 25 extranjeras, y según ha explicado Joan Molina, comisario de la muestra y jefe de Colección de pintura europea hasta 1500, ha sido un trabajo de más de tres años. Falomir detalló que ha tenido un coste de 1.287.225,33 euros.
Para esta muestra, la institución ha restaurado un total de 21 piezas, tres de ellas son pinturas propiedad de la pinacoteca y el resto de colecciones externas. Entre ellas se encuentran el retablo de San Marcos y San Aniano, de la Seo de Manresa, y el políptico de la Virgen de la Leche de la Catedral de Córdoba.
Se trata de una de las muestras para las que más trabajo de restauración se ha hecho en los últimos seis años, ha confirmado Falomir, quien ha recordado otras exposiciones como ‘Darse la mano. Escultura y color en el Siglo de Oro’ y ‘Otro Renacimiento’.
El comisario de la exposición ha explicado que el departamento de restauración de la pinacoteca, compuesto por especialistas en escultura, pintura, soportes de madera y marcos, ha llevado a cabo «intensivos y complejos» trabajos para devolver la transparencia a los colores y los dorados, que estaban cubiertos y apagados por antiguas intervenciones.
«Este proyecto le debe muchísimo al departamento de restauración». Pocos miembros no han participado en alguna de las restauraciones realizadas en todas las piezas. Estas restauraciones han requerido una atención, un esfuerzo y una precisión enormes. Solo los que trabajaban en esta casa sabemos el estándar de calidad del departamento de restauración, excepcional a nivel internacional, ha apuntado Molina.
En ese sentido, Falomir ha recordado el papel del Prado como restaurador, ya que en los últimos seis años se han restaurado un total de 167 obras, 96 en la propia pinacoteca y 71 en estudios externos, y no siempre se ha tratado de obras propias.
“Prácticamente todas las comunidades autónomas se han beneficiado de este esfuerzo que ha hecho el Museo del Prado en beneficio del patrimonio del país”. Me gustaría que esto no pasara inadvertido, así como que no pasara desapercibido el esfuerzo que el Museo del Prado realiza con cada institución para mostrar las obras, para arroparlas de la mejor manera posible, ha explicado Falomir.
Desde la pandemia de la Covid-19, el Prado ha realizado trabajos de recuperación en pintura, que supone un 75,85% del total de obras restauradas; escultura, que representa un 13,17%; y artes decorativas u otros, un 10,98%.
ES UNA EXPOSICIÓN CASI ANTI PRADO
El tipo de obras que se expondrán hasta el 20 de septiembre va desde pintura a escultura, pasando por orfebrería, manuscritos iluminados, dibujos, bordados y tejidos de seda. Por ello, Molina ha afirmado que se trata de una exposición «casi anti Prado», ya que no cumple con lo que generalmente se exhibe en la pinacoteca, que suele estar basada en pinturas en “óleo sobre lienzo”.
«Esta es una exposición, podríamos decir, casi anti Prado, porque la construcción del museo está basada en pinturas que son óleo sobre lienzo, a partir de la pintura de Tiziano, Velázquez, Rubens, Goya… Y esto es una opción totalmente diferente, aquí tenemos pintura y oro, luego vendrá el imperio del color -del puro color-. Aquí tenemos una nota diferente», ha explicado.
El presidente del Real Patronato, Javier Solana, ha destacado que gracias a ‘A la manera de Italia’, el museo se ha «convertido» en un «centro de investigación» sobre el tema. Además, ha comentado que a raíz de la muestra «saldrán muchas cosas» después. “El Prado sigue trabajando con el mismo ánimo y el mismo deseo de seguir encontrando mejores cosas para compartir con los ciudadanos de España y Madrid”, ha concluido Solana.
