La vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP, Cuca Gamarra, ha denunciado que el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, lleve toda esta legislatura sin someterse a un Debate sobre el estado de la Nación. El último debate tuvo lugar en julio de 2022, incumpliendo así su propio compromiso de celebrar «anualmente» esa cita parlamentaria, lo que, según Gamarra, evidencia su «hipocresía».
La formación de Alberto Núñez Feijóo ha exigido insistentemente en esta legislatura la celebración del Debate de la Nación, que es una de las propuestas incluidas en el plan de calidad institucional del PP, presentado públicamente en enero de 2023 en Cádiz. Asimismo, el PP llevó al Pleno del Congreso en abril de 2025 una propuesta de reforma del reglamento de la Cámara Baja para regular su celebración anual e incentivar al presidente Pedro Sánchez a convocarlo. La Cámara Baja ha tomado esa iniciativa en consideración, pero aún se encuentra en plazo de enmiendas.
El Debate de la Nación fue instaurado por Felipe González en 1983 y ha acumulado 26 ediciones. Hasta el año 2015, se celebró anualmente, excepto en los años con sesión de investidura. Sin embargo, a partir de ese año, debido a la repetición de elecciones, investiduras fallidas y mociones de censura, pasaron siete años antes de que se convocara de nuevo.
En los ocho años de Sánchez solo ha habido un debate
El último debate de política general tuvo lugar en julio de 2022. Aparte de los enfrentamientos directos de Pedro Sánchez con los portavoces de los grupos parlamentarios, hubo una tercera sesión para votar un centenar de propuestas de resolución. «En los ocho años de Sánchez solo ha habido un Debate de la Nación», aseguró Cuca Gamarra, quien remarcó que el jefe del Ejecutivo tiene «capacidad para plantear ese debate y si no lo hace es porque no le da la gana».
Gamarra también señaló que el «colmo de la desvergüenza» es que el Gobierno anunciara la «obligatoriedad» de esa cita anual en septiembre del año 2024, durante la presentación del Plan de Acción por la Democracia en el Consejo de Ministros, y persista en no convocarlo. «Es una hipocresía y una tomadura de pelo», aseguró Gamarra.
El plan del Ejecutivo contempla la obligatoriedad de realizar el Debate sobre el estado de la Nación anualmente, lo que conllevaría «una reforma del Reglamento de las Cortes Generales», según lo indicó el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños.
En cuanto a por qué no se convoca ese debate, Gamarra indicó que Sánchez actúa «por pura supervivencia» y ello evidenciaría su «falta de proyecto para España» y «la corrupción que le acorrala». Además, considera que se notaría que preside un Gobierno «absolutamente dividido», como se evidenció hace 10 días en el Consejo de Ministros, donde se aprobó el decreto anticrisis en relación con la guerra de Irán.
Finalmente, Gamarra advirtió que en ese debate, donde se someterían a votación resoluciones de los grupos parlamentarios, quedaría «perfectamente retratada su falta de mayoría parlamentaria». «Blanco y en botella», apostilló. La exsecretaria general del PP afirmó que el comportamiento de Sánchez evidencia «su falta de hábitos democráticos», recordando que «ya dijo que gobernaría sin el Parlamento, pero no solo sin capacidad para legislar sino de someterse al mínimo control».
El Gobierno presume de someterse al control parlamentario
Después de que el PP preguntara por escrito en la Cámara Baja sobre el motivo por el que el Gobierno decidió no solicitar la celebración de un debate de política general en el año 2025, el Gobierno respondió que «cumple rigurosamente con la obligación constitucional de someterse al control parlamentario a través de todos y cada uno de los mecanismos» establecidos en la Constitución, en su Título V, dedicado a las relaciones entre el Gobierno y las Cortes Generales.
En esa respuesta parlamentaria, a la que ha tenido acceso, el Gobierno recordó que Pedro Sánchez ha comparecido en Pleno en una docena de ocasiones, y los ministros «en 45», además de 151 comparecencias en comisiones de ambas Cámaras. También se añadieron las preguntas orales que responden durante las sesiones de control, las interpelaciones y las preguntas escritas formuladas diariamente «en ejercicio de la fiscalización permanente de la actuación del Ejecutivo».
