Con 622 votos a favor, 10 en contra y 3 abstenciones, los eurodiputados apoyaron destinar 946,1 millones de euros procedentes del Fondo de Solidaridad para hacer frente a las consecuencias de las inundaciones de octubre de 2024, que afectaron principalmente a la Comunidad Valenciana.
En su petición de ayuda, las autoridades españolas estimaron los daños directos totales causados por la catástrofe en 20.280 millones de euros, cantidad que la Comisión Europea rebajó a 18.080 millones. España solicitó un adelanto de 100 millones de euros, el cual ya fue desembolsado por la Comisión.
Los fondos se destinarán a la recuperación de infraestructuras esenciales, incluyendo energía, agua, aguas residuales, telecomunicaciones, transporte, sanidad y educación, así como a operaciones de limpieza, alojamientos temporales y servicios de salvamento.
En el mismo paquete de ayuda también se contempla asistencia a Francia tras los ciclones que afectaron a las islas de Mayotte (89,6 millones de euros) en diciembre de 2024 y La Reunión (21,2 millones de euros) en febrero de 2025.
Antecedentes
El Fondo de Solidaridad de la Unión Europea (FSUE), el principal instrumento de ayuda con que cuenta la Unión para hacer frente a catástrofes, ha proporcionado desde su creación en 2002 más de 9.600 millones de euros en respuesta a 136 crisis graves, de las que 116 fueron catástrofes naturales y 20 emergencias sanitarias, en 24 países de la UE (además del Reino Unido) y cuatro países candidatos.
