MADRID, 24 de octubre de 2025 – El Teatro Real fusiona dos obras de Béla Bartók: el ballet-pantomima ‘El mandarín maravilloso’ y la ópera ‘El castillo de Barbazul’, que se presentarán por primera vez en su escenario en cinco funciones entre el 2 y el 10 de noviembre.
«Es un cuento que, en principio, parece un cuento para niños, pero como sucede tantas veces con los cuentos infantiles, se le puede sacar punta», ha mencionado el director artístico del Teatro Real, Joan Matabosch, durante la presentación del montaje.
Matabosch ha explicado que, aunque se trata de una doble programación, puede considerarse un triple estreno escénico, ya que también incluye el primer movimiento de la obra ‘Música para cuerda, percusión y celesta’.
La puesta en escena, dirigida por Christof Loy, presenta una lectura conceptual que une el ballet y la ópera de Bartók a través de contextos de extrema violencia. Durante la rueda de prensa, se destacó que ambas historias de amor tienen una delgada línea entre el amor y la agresión.
«Crear algo en conjunto puede conducir a una tensión y una agresión, especialmente en ‘Barbazul’, que se asemeja a una obra wagneriana donde la mujer tiene un papel redentor», agregó Loy.
Crítica a la curiosidad femenina
Matabosch añadió que ‘El castillo de Barbazul’ fue concebido como una crítica a la curiosidad femenina. La protagonista, Judith, interpretada por la soprano Evelyn Herlitzius, se enfrenta al enigma de su marido Barbazul y su oscuro pasado. «Es legítimo querer saber con quién se ha casado», afirmó Matabosch, señalando que no se debe considerar su curiosidad como algo «infantiloide».
A continuación se presenta ‘El mandarín maravilloso’, basado en el relato grotesco del dramaturgo Menyhért Lengyel, el cual narra la historia de jóvenes obligadas a prostituirse en una gran ciudad.
La escenografía diseñada por Marton Agh refleja los suburbios sórdidos en ‘El mandarín maravilloso’, mientras que en ‘El castillo de Barbazul’ se observa una residencia aparentemente sólida.
Los elencos incluyen en el ballet a Gorka Culebras (El mandarín) y Carla Pérez Mora (La chica); y en la ópera participan Christoph Fischesser (El duque Barbazul), Evelyn Herlitzius (Judith) y Nicolas Franciscus (El prólogo).
