Un extraño experimento asiático está acaparando gran parte de la atención del sector energético. A través de un imponente gigante de dos cabezas, es posible alimentar 30.000 hogares. La transición hacia un futuro sostenible depende en gran parte de la capacidad de la humanidad para aprovechar las fuentes renovables y limpias que le ofrece la naturaleza. La energía eólica marina es una de las grandes oportunidades que le brinda, destacándose como una solución viable para aminorar las emisiones de carbono y aplacar el cambio climático.
China planea hacer historia en Europa
Tras hacerse público el inesperado efecto de las turbinas eólicas marinas, ha salido a la luz un extraño experimento asiático que causa furor en el ámbito energético.
La compañía china Mingyang Smart Energy tiene en sus planes levantar la primera planta de fabricación de energía eólica marina completamente integrada de Gran Bretaña. Ha dado el anuncio de su pretensión de invertir hasta 1.500 millones de libras esterlinas (unos 1.700 millones de euros) en Escocia.
Su objetivo es desarrollar la primera planta de producción de turbinas eólicas marinas totalmente integrada en Gran Bretaña. Su irrupción se traduciría en hasta 1.500 nuevos empleos. Lo expuesto advierte que se tratará de un proyecto de 3 fases, cuyo propósito sería convertirse en un centro eólico marino listo para servir a Reino Unido, Europa y otros mercados no asiáticos.
