MADRID, 2 Ene. (EUROPA PRESS) – El Ministerio de Hacienda arranca este año 2026 con la promesa de presentar un nuevo modelo de financiación autonómica entre enero y febrero. Esta iniciativa ha incentivado a las comunidades a retomar los criterios que consideran deben primar en dicho sistema, aunque el Gobierno insiste en buscar un gran consenso entre el PSOE y el PP.
Hasta la fecha, el Gobierno central no ha concretado detalles sobre el nuevo modelo, limitándose a expresar su intención de combinar la multilateralidad y la bilateralidad en su enfoque. La última propuesta realizada por Hacienda, hace cuatro años, se basó en la población ajustada, aunque finalmente no se concretó.
La incertidumbre radica en si Hacienda trabajará sobre el texto que se envió a las comunidades o si desarrollará un nuevo escenario. Sin embargo, María Jesús Montero, ministra de Hacienda, ha afirmado que ninguna comunidad resultará perjudicada y ha indicado que en algunas figuras tributarias se incrementará el porcentaje de cesión a las regiones.
Se anticipa que habrá cambios significativos en el nuevo modelo de financiación autonómica que el Gobierno está elaborando actualmente. Según han indicado las comunidades autónomas y el propio Gobierno, se prevé la eliminación de las entregas a cuenta para los próximos años, que son fundamentales en el actual sistema de financiación. Este nuevo modelo también deberá contemplar la singularidad catalana, previamente acordada entre el Ejecutivo central y el Gobierno de Salvador Illa.
El Calendario del Próximo Modelo
La ministra Montero ha expresado que su intención es presentar el nuevo modelo de financiación en los próximos meses, específicamente en enero o febrero. El objetivo del Gobierno es convocar un Consejo de Política Fiscal y Financiera exclusivo para discutir la nueva financiación autonómica.
Es importante recordar que el Gobierno posee el 50% de los votos en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, por lo que solo necesitaría el apoyo de una comunidad para que su propuesta prosperara en este campo de diálogo.
Después de esta fase, el modelo se presentará para su aprobación ante el Consejo de Ministros y posteriormente al Congreso de los Diputados, donde requerirá una mayoría suficiente. La intención es que entre en vigor en 2027, buscando un amplio consenso para garantizar su permanencia, aunque Montero señala que el PP parece reacio a «ni siquiera discutir» el nuevo modelo.
Ocho CCAA Unidas por la Despoblación
El debate sobre el modelo de financiación autonómica ha generado diferencias territoriales, ya que algunas comunidades exigen que se contemple la dispersión territorial, mientras que otras plantean diferentes criterios. No obstante, la mayoría de las comunidades autónomas están solicitando que se priorice la despoblación y el envejecimiento de la población, considerando el impacto económico que esto provoca en las arcas autonómicas.
Ocho regiones concretas están pidiendo que se tenga en cuenta estos criterios: Galicia, Asturias, Cantabria, Castilla y León, Extremadura, Aragón, Castilla-La Mancha y La Rioja. Hace algunos años, el actual líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, cuando era presidente de la Xunta de Galicia, se reunió con los otros siete ‘barones’ autonómicos para aprobar una declaración en la que reclamaban tener en consideración estos aspectos, entre otras cosas.
¿Qué CCAA Piden la Población Ajustada?
Existen también comunidades comúnmente entendidas como ‘infrafinancidas’, que llevan años demandando al Gobierno central la creación de un fondo de nivelación transitorio mientras se reforma el modelo de financiación autonómica. Estas comunidades, que abogan por que se priorice la población ajustada en el nuevo modelo, son: Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía.
PIB o Insularidad
En cuanto a las tres grandes comunidades en términos económicos —Madrid, Cataluña y Baleares— están apostando por que se tenga en cuenta el Producto Interior Bruto (PIB) regional en el nuevo modelo de financiación autonómica. Baleares y Canarias también proponen criterios de insularidad para compensar sus particularidades en el sistema de financiación que elabora Hacienda.
En cualquier caso, el Gobierno insiste en que un acuerdo para el modelo de financiación autonómica debe conllevar un consenso entre las dos formaciones nacionales más importantes, lo que implica la necesidad de alinear a PSOE y PP. Por tal motivo, desde el Ejecutivo se está instando a la dirección nacional del PP a consensuar una postura para la negociación de este modelo, siendo conscientes de que sus diferentes líderes territoriales plantean criterios variopintos.
