
Archivo – El síndrome de ovario poliquístico (SOP) – MENSHALENA/ ISTOCK – Archivo
MADRID, 16 Ene. (EDIZIONES) – El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es uno de los trastornos endocrinos y metabólicos más comunes en las mujeres premenopáusicas, alcanzando una prevalencia similar a la de enfermedades pandémicas como la diabetes mellitus tipo 2. Este trastorno impacta notablemente en la calidad de vida de las pacientes. Sin embargo, a pesar de su alta frecuencia y de su terrible impacto, hoy en día se encuentra infradiagnosticado y suele pasar desapercibido.
De la mano del doctor Manuel Luque Ramírez, jefe de Sección del Área de Diagnóstico y Terapéutica del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, abordaremos esta entidad y sus posibles tratamientos.
El doctor Luque Ramírez explica que el evento principal del SOP es un aumento leve de los niveles de andrógenos en la mujer, conocidos como «hormonas masculinas». Se estima que a nivel mundial, una de cada 10 mujeres padece esta condición.
Manifestaciones Clínicas del SOP
Las manifestaciones clínicas derivadas del SOP se pueden agrupar en tres categorías principales:
- Alteraciones dermocosméticas: Incluyen el hirsutismo o aumento del vello corporal en zonas como la cara, el torso, el abdomen, la espalda y los muslos. También se pueden presentar acné y alopecia, aunque este último es menos común. Estas alteraciones tienen un impacto psicoemocional significativo, pudiendo derivar en cuadros de ansiedad, depresión o problemas de relaciones sociales.
- Alteraciones de índole reproductivo: Las mujeres con SOP suelen experimentar alteraciones menstruales, como ciclos menstruales más frecuentes, retrasos, y periodos que superan los 35 días, llegando incluso a meses sin menstruación. Estas irregularidades pueden causar hiperplasia endometrial, aumentando el riesgo de cáncer endometrial y subfertilidad al ovular con menos frecuencia a lo largo del año.
- Alteraciones metabólicas: Las pacientes con SOP tienden a acumular tejido adiposo a nivel visceral, lo que incrementa el riesgo de desarrollar prediabetes y diabetes, hipertensión arterial, y enfermedad hepática grasa o esteatosis hepática. Esto también contribuye a un aumento del riesgo cardiovascular y al desarrollo del síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS).
Posible Origen y Predisposición
El doctor Luque Ramírez subraya que el SOP es una enfermedad compleja con un sustrato genético, lo que implica una predisposición inherente. Por ejemplo, el riesgo de padecer este síndrome se incrementa en presencia de exceso de peso, aunque no todas las mujeres con sobrepeso lo desarrollan. En las pacientes obesas, se observa un aumento en la síntesis y secreción de insulina, lo que favorece la producción de andrógenos en los ovarios.
Una revisión realizada en 2018 en la revista ‘Nature Reviews Endocrinology’ resalta que el SOP podría ser un «trastorno complejo y multigénico», con una fuerte influencia epigenética y ambiental, incluyendo factores relacionados con la dieta y el estilo de vida.
En cuanto a la edad de inicio de la enfermedad, el doctor Luque Ramírez indica que, aunque existen determinantes intrauterinos e infantiles, los signos y síntomas suelen aparecer durante la adolescencia. Asimismo, advierte que el aumento del vello terminal en este periodo no siempre está relacionado con SOP, subrayando la necesidad de una maduración completa para confirmarlo.
La Importancia de un Estilo de Vida Saludable
El tratamiento del síndrome de ovario poliquístico requiere un enfoque integral, comenzando por la implementación de un estilo de vida saludable. Esto incluye una dieta equilibrada de tipo mediterráneo, la práctica regular de actividad física y la eliminación de hábitos perjudiciales como el tabaquismo.
El tratamiento específico para el hirsutismo y otras alteraciones dermatológicas se basa en la reducción o bloqueo del exceso de andrógenos circulantes, ya sea mediante el uso de anticonceptivos orales combinados, con o sin antiandrógenos. En cuanto a las alteraciones reproductivas, el tratamiento dependerá del deseo de embarazo:
- Para mujeres que desean quedar embarazadas: Se recomienda la pérdida de peso, si es necesario, y la monitorización de la ovulación. Si estas medidas no logran el embarazo, se pueden considerar terapias de reproducción asistida.
- Si no hay deseo gestacional: El tratamiento se enfocará en evitar el riesgo de hiperplasia endometrial, lo cual puede lograrse mediante progestágenos cíclicos o anticonceptivos orales.
Respecto al manejo de las alteraciones metabólicas, el doctor Luque Ramírez recalca la importancia de la prevención y detección precoz, con un estilo de vida saludable como pilar fundamental. También destaca el papel de la cirugía metabólica para mujeres con obesidad grave, la cual puede restaurar la fertilidad y mejorar las alteraciones dermocosméticas, así como reducir significativamente los andrógenos circulantes, revirtiendo las manifestaciones del síndrome en la mayoría de los casos.
