La taekwondista española Adriana Cerezo ha compartido su profundo deseo de convertirse en campeona del mundo, un sueño que comenzó cuando tenía tan solo cuatro años. A días de su participación en el Mundial de Taekwondo en Wuxi, China, Cerezo se encuentra trabajando su mentalidad, enfocándose en el proceso y dejando de lado la obsesión por los resultados que, en el pasado, no le habían funcionado.
Entrevista en el Club Hankuk
Adriana llegó a las instalaciones del Club Hankuk en San Sebastián de los Reyes, donde entrena regularmente. Con una sonrisa, se unió al grupo, convirtiéndose en la DJ de sus compañeros, lo que refleja el ambiente familiar y talentoso que reina en el club. Allí, las medallas y los logros de otros atletas crean un ambiente motivador y lleno de camaradería.
“Una vez que entras al gimnasio, te encuentras con la medalla de oro olímpica de Viviana Marton. Lo más importante es la normalidad. Entrenas junto a campeones y a veces no eres consciente de su grandeza”, reveló Cerezo, enfatizando la importancia de la normalidad en su rutina diaria.
La evolución tras la decepción
La subcampeona olímpica en Tokio 2021 ha asimilado su experiencia en los Juegos Olímpicos, donde cayó en cuartos de final. «La forma en la que me obsesioné con el resultado no funcionó. Ahora me enfoco más en la construcción personal y en dar lo mejor de mí en cada combate», explicó Cerezo.
Adriana señala que ha aprendido a relativizar la presión del oro. “Antes iba a por el oro y ese resultado me definía. Ahora quiero ganar, pero me concentro en el proceso y en dar lo máximo. El resultado ya dependerá de factores fuera de mi control”, añadió la atleta.
Preparándose para el Mundial
El Mundial representa un gran reto, ya que se presenta un formato muy diferente al de los Juegos Olímpicos, donde Cerezo enfrentará a deportistas desconocidos en varios combates. «Es un ejército de competidores y todos llegan preparados. Espero no perder en la final esta vez», comentó con determinación.
“Cada día sueño con ser campeona del mundo. Lo invoco todo lo que puedo y más, y me emociono cuando ese pensamiento me invade. Es increíble que con 21 años aún mantenga esa ilusión”, reflexionó.
Adriana enfrenta el Mundial con entusiasmo y confianza. A solo una semana de su debut, la taekwondista considera que ha completado su preparación y está lista para disfrutar de la experiencia. “Llego a este Mundial con ganas, ya hice todo el trabajo y ahora es momento de disfrutar”, concluyó.
Además, destaca su conexión con el deporte: “Nunca he necesitado desconectar del taekwondo, es parte de mí y mis decisiones siempre giran en torno a ello. Aún comparto esa frescura y emoción de mis 17 años en Tokio, por todo lo que significa el viaje y la competencia”, finalizó.
