En un mundo donde 6 de cada 10 personas (5.400 millones) carecen de acceso seguro a instalaciones de saneamiento, ha surgido una nueva línea de investigación que ha captado la atención de la comunidad científica. Esta innovación podría cambiar drásticamente la forma en que se obtiene el agua potable.
Crean el material de la vida: justo lo que necesitábamos para la salvación de millones de personas
Tras conocerse una innovadora bestia de 740 CV que quema moléculas de agua, se ha iluminado la creación del material de vida. Este proyecto ha sido desarrollado por un grupo de ingenieros del MIT, quienes han trabajado en un dispositivo pasivo del tamaño de una ventana.
El dispositivo es capaz de extraer agua potable del aire sin necesidad de utilizar energía. A través de este proceso, se promete una cantidad suficiente de agua para ayudar a mitigar este problema global.
Más de 2.200 millones de personas carecen de acceso a agua potable. La creciente necesidad de este líquido vital ha conducido al agotamiento de ríos, lagos y embalses, espacios que alguna vez estuvieron llenos de vida y que ahora luchan por sobrevivir.
Con el deseo de mejorar el acceso a agua potable, los ingenieros del MIT decidieron aprovechar el aire, una fuente poco convencional. La atmósfera terrestre contiene miles de millones de galones de agua en forma de vapor.
Si se logra capturar y condensar este vapor de manera eficiente, podría ofrecer abastecimiento de agua limpia en lugares donde los recursos hídricos tradicionales son inaccesibles, como en el desierto. Así lo han manifestado los ingenieros en comunicados.
Para ello, han inventado y probado un nuevo recolector de agua atmosférica. Este recolector tiene la capacidad de capturar eficazmente el vapor de agua, haciéndolo potable en una amplia gama de humedades relativas, incluso en el aire seco del desierto. Todo esto sin utilizar electricidad, baterías ni paneles solares.
Cómo es el material de vida que acabaría con la escasez mundial de agua
El dispositivo consiste en un panel vertical negro del tamaño de una ventana, fabricado con un material absorbente de agua, que está encerrado en una cámara de vidrio recubierta con una capa refrigerante.
Utiliza un hidrogel parecido a un plástico de burbujas negro, que posee estructuras discretas en forma de cúpula. Cuando el hidrogel absorbe el vapor de agua, se hincha. Los ingenieros planean continuar probando estos paneles en diversas regiones con recursos limitados y sueñan con la posibilidad de instalar múltiples unidades en ámbito doméstico.
En conclusión, este material de la vida (pues el agua es vida) podría ser la solución para salvar a más de 2.200 millones de personas. Mientras se determina hasta dónde puede llegar este invento, España planea invertir más de 2.400 millones de euros para cumplir con la nueva Directiva de Tratamiento de las Aguas Residuales Urbanas.
